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Montborg. Bitácora, weblog o blog de Herminio Lafoz Rabaza

Antifranquismo y fin de la dictadura

Antifranquismo y fin de la dictadura

En los últimos tiempos, algunos publicistas con pretensiones de historiadores revisionistas han pretendido dar nuevamente vida al tópico de la debilidad extrema de la oposición a la dictadura franquista. La insistencia en tal formulación podría considerarse paradójica si tenemos en cuenta que ni en la vida política ni en la sociedad española está asentada la relación directa entre la lucha contra la dictadura y la democracia actual. Y no porque no existan sólidos argumentos para fundamentarla. En efecto, si bien resulta evidente que el antifranquismo no logró el derrocamiento del régimen encabezado por Franco, también lo es que existió siempre una oposición organizada y que, desde el inicio de la década de 1960, la movilización sociopolítica, impulsada decisivamente por el activismo antifranquista, causó una profunda erosión a la dictadura y contribuyó de manera determinante a su irreversible crisis.

Conviene destacar, en primer lugar, que la dictadura franquista tuvo que hacer frente siempre a una oposición organizada incluso en los primeros años de vida del Nuevo Estado, cuando la represión contra los vencidos alcanzó cotas extraordinarias. Más tarde, con la finalización de la II Guerra Mundial y la esperanza de que el hundimiento del fascismo en Europa alcanzaría también a España, se produjo una notable reorganización y actividad de la oposición y un episodio de lucha armada contra la dictadura de notable entidad; sólo hay que recordar lo declarado por Camilo Alonso Vega, director general de la Guardia Civil en la década de 1940 y posteriormente ministro de la Gobernación desde 1957 hasta 1969, refiriéndose al fenómeno guerrillero, un problema de gran trascendencia, dijo, porque "perturbaba las comunicaciones, desmoralizaba a las gentes, destrozaba nuestra economía, quebrantaba nuestra autoridad y nos desacreditaba en el exterior". Desde luego, la formulación es exagerada pero reveladora del impacto del fenómeno. En todo caso, la oposición a la dictadura española en las décadas de 1940 y 1950 fue notoriamente más importante que la oposición a los regímenes fascistas o a otras dictaduras europeas en tiempos de paz, a pesar del imponente aparato represivo desplegado por el franquismo.

Desde comienzos de la década de 1960, la progresiva extensión de una conflictividad social multiforme, que tuvo en el antifranquismo su motor esencial, comportó gravísimas consecuencias para la dictadura, aunque tal conflictividad no tuviera un carácter general y masivo y no lograra precipitar el fin del régimen, como apuntan reiteradamente todos aquellos que quieren minimizar el papel de la oposición a la dictadura. Y es que ignoran que para evaluar el impacto del antifranquismo sobre el régimen hay que tener muy presente la naturaleza del franquismo. El orden franquista se declaraba y era absolutamente incompatible con el conflicto social, que afirmaba haber erradicado definitivamente de la sociedad española, e identificaba la ausencia de conflictos con la paz de Franco, presentada como uno de sus activos fundamentales y además un rasgo definidor del régimen. Por tanto, la quiebra de esa paz en cada conflicto social y la transgresión de la legalidad que comportaba, independientemente de su origen y dimensión, constituía un desafío que cuestionaba directamente al régimen y que éste consideraba que debía combatir frontalmente, aunque ello le ocasionara nuevos y, a veces, graves problemas. Por otra parte, el franquismo era también incompatible con toda forma de oposición, con lo que denominada genéricamente la subversión o la anti-España, y para ello había creado y desplegado un formidable aparato represivo. Por tanto, para la dictadura, la existencia de conflictividad social y de una oposición política activa significaba más que un desafío y una amenaza: constituía la manifestación del fracaso de un régimen político que había proclamado un Nuevo Orden donde ni el conflicto ni la oposición tenían cabida. En consecuencia, la conflictividad social y la acción opositora fueron muy desestabilizadoras para el régimen y contribuyeron decisivamente a la aparición, ya en la década de 1970, de un problema del todo irresoluble para el franquismo: la falta de legitimidad democrática. Ciertamente, el franquismo nunca la había tenido ni la había buscado, y hasta entonces tal carencia no había constituido un problema grave; pero desde finales de la década de 1960 adquirió tal carácter, justamente porque la dictadura era desafiada y combatida interiormente de forma creciente, y porque al mismo tiempo sectores sociales y políticos que le habían dado su apoyo hasta entonces consideraban indispensable la aproximación a las democracias europeas, algo imposible de alcanzar cuando la continuada acción represiva para contener el disentimiento demostraba cotidianamente que no se sustentaba en el libre consentimiento de los ciudadanos españoles.

Ahora que se ha empezado a reconocer socialmente el impresionante coste humano de la represión franquista de guerra y posguerra es oportuno recordar que la conflictividad social y la acción opositora que fueron determinantes para el final de la dictadura no resultaron gratuitas para sus impulsores; al contrario, tuvieron elevadísimos costes en forma de detenciones, torturas, condenas de prisión, exilio, pérdida del trabajo o de los estudios, etcétera. Téngase en cuenta que solamente los expedientes abiertos por el Tribunal de Orden Público desde su creación en 1963 hasta su supresión en 1976 afectaron a más de 50.000 personas, y un número no insignificante sufrieron la actuación de la jurisdicción militar.

El franquismo no se sustentó solamente en la coacción y la violencia, tuvo importantes apoyos sociales e institucionales y se benefició de la pasividad de muchos, aunque no debe desconocerse que ello fue, al menos en parte, producto del miedo que logró inocular en la sociedad española. Pero el antifranquismo en sus diversas manifestaciones no fue una exigua minoría de la sociedad, y sólo desde la banalización frívola o desde la manipulación interesada puede minimizarse el papel de una inmensa minoría de trabajadores, estudiantes, profesionales e intelectuales que, ejerciendo derechos prohibidos, reclamándolos o solidarizándose con las víctimas de la represión rompieron el orden franquista y llevaron a la dictadura a un callejón sin salida.

Carme Molinero y Pere Ysàs son miembros del Centro de Estudios sobre las Épocas Franquista y Democrática de la UAB.

*Fuente : EL PAÍS - 12-02-2006

Yesterday

Yesterday

En 1971 acababa un cuaderno de poemas que titulé Sinfonía en blue, con versos fechados en 1969 y 1970. Se lo dejé a leer a Eduardo Pons, un compañero de la Academia Cima con el que hice una buena amistad de versos y de risas en aquel lejano preuniversitario. Me escribió una carta. Y hoy no puedo evitar dar esas líneas al aire. No he vuelto a ver más a Eduardo. Tengo la impresión de que murió. Pero en aquella carta me decía cosas que yo francamente creo que denotaban una fina visión:

Barna, 21-7-70

Querido Herminio: Tengo tu cuaderno aquí junto a mí, cerca de un transistor que suena la canción más pachanguera, lo apago y estoy contigo:

¡Quién pudiera estar en tu mundo, cálido, extático (sic), sin que una pasión te mueva el rostro!

Mira, te quedan algunas cosas de colegial como lo de preocuparte por los campos de Castilla o de dónde sean, pero en este cuaderno se ve que tu poesía va siendo más intimista. Yo pienso que evolucionar es cosa de tiempo y que las influencias exteriores (gen. 98) están muy bien siempre que no ahoguen la verdadera personalidad.

Ante un trabajo de dos años todo el mundo debe quitarse el sombrero (el sombrero de la suficiencia, claro). Dices:

Estoy amando a bocanadas

con fiereza, con ausencia,

esperando que tras una esquina

te encuentre sola, desierta

Mas tu ya sabes que no amas así, tú estás siempre fuera de ese horno de pasión que yo bien conozco, estás en la habitación anterior de la panadería donde están los moldes para el pan, las obleas blancas y donde por las mañanas se refugian los niños que no pueden dormir y los viajeros que encuentran un lugar con la temperatura igual a la que debieron estar en el vientre de su madre.

Yo conozco lo acogedoras que son esas habitaciones a la madrugada, quizás llenas de nostalgia y melancolía.

Te encuentro en:

Tienes los ojos tristes,

de tristeza llenos

etc.

Sí, yo también siento como tú esa tristeza esencial "la lejanía del océano". A veces he pesando que tú te conformabas con poco o que el mundo no te interesaba, tienes una forma bien de niño o de una perfecta madurez, a la que yo no he llegado ni llegaré. Y terminas:

(No temo

la lejanía

del océano,

temgo tu palabra)

Te has centrado en ese amor que estabas dispuesto a ofrecer desde hace tiempo y por eso puedes pararte sensualmente en la tristeza

Se fue para siempre

cabalgando en un suspiro

(Aquella tarde llovió

sobre la alameda)

Tus poemas están parados, maravillosamente extáticos, para tus versos el tiempo no existe, están parados.

Si supieses la angustia del tiempo

Ya ves, me dices que te diga lo que me parecen tus versos y lo digo a salto de mata, sin ningún orden, sin concierto. Me gusta el poema que dice:

La lluvia arpegia en los cristales...

el final es bellísimo. Una vez ví en la (...) algo parecido en la vida de R. Tagore, que era el Poema del Rey y la Reina o algo así.

Que dice: Mujer, abre la puerta

                             soy tu misma

Bueno, Herminio, ya ves que todavía existo por aquí y que si me descuido viviré todavía una porrada de años, no estudio, trabajo de mala gana, no escribo y me aburro, esa es mi vida, etc."

Acababa yo uno de los versos del cuaderno:

Pero la esperanza,

que nunca falte.

Que no falte la esperanza

cuando muere la tarde

sobre el amargo idilio

de los trigales

Sciacia

Sciacia

He estado releyendo a algunos de mis escritores favoritos y Leonardo Sciacia ocupa un lugar, también físico, importante entre ellos. Ya he transcrito algún texto en este blog de su libro Sin esperanza no pueden plantarse olivos (Barcelona, Laia, 1986). Ahora, he subrayado algunos pasajes que literalmente querría comunicaros. Los he elegido porque a mí,  su lectura, cuantas veces los he leído me ha sido de utilidad porque definen o aclaran situaciones cercanas, y lo hacen mejor de lo que yo podría hacerlo. Es así como los vampiros de palabras nos movemos. Pero esta es otra de las infinitas utilidades de los libros: servir de voz a los que no la tienen. Vayamos, pues, a ellos. Caundo le preguntan por el partido, dice: "El partido. Yo nunca he sido comunista, pero he pensado y he actuado mucho según el comunismo. Y ahora hemos llegado al punto final. Ahora hemos llegado al extremo de que se puede acuñar un slogan electoral -si fuera posible decir la verdad en los slogans-: "No hay como la izquierda para realizar una buena política de derechas".

"El protagonista de una novela de Brancati, al final del fascismo se coloca ante un espejo y se dice a sí mismo: "Ahora eres libre, puedes pensar libremente, así, pues, piensa". Pero como no tiene ningún pensamiento entonces empieza a lamentar el fascismo"

"No tengo desgarros en mi conciencia de hombre de izquierdas. La izquierda la he visto siempre -y vivido- como búsqueda, invención, libertad, esperanza. Se puede decir adiós al marxismo y seguir siendo de izquierdas. Diría, incluso, que la única distinción posible entre derecha e izquierda, es actualmente esta: el seguir pensando, el intentar seguir pensando. Un hombre de izquierdas es el que piensa. La izquierda que aún existe es aquella que está únicamente formada por hombres que piensan"

Se sitúa políticamente en la izquierda, "porque es la izquierda quien quiere cambiar las cosas, mientras que la derecha prefiere no cambiar nada, e incluso quiere volver hacia atrás. En ese sentido me considero de izquierdas. Pero también hay cretinos de izquierdas"

"El cretino de izquierdas existe a mi modo de ver a partir de la clase media hacia arriba. No existe a nivel popular. Al nivel popular se es más crítico, en una palabra: más democrático. La definición más hermosa de democracia que he encontrado es la de un norteamericano que dice que por ignorante que sea un hombre sabe si el zapato le aprieta en el pie. En el pueblo ese apretar el zapato se siente. En la clase media, menos..."

Teruel, Teruel

Teruel, Teruel

¿Usted es de Teruel?¿Del mismo Teruel?

Hace unos años, mi amigo José Giménez Corbatón escribió un bello texto titulado Crespol: mito y ausencia, para ser incluido en las Actas de unas Jornadas sobre Pueblos Abandonados (Jaca, 1994). De ahí entresaco el texto siguiente, que refleja su -nuestro- estado de ánimo respecto a nuestra tierra: "Con Teruel no se ha cometido "una" injusticia. la historia de Teruel, indagando sólo en este siglo, es una historia de despropósitos y deslealtades. Teruel, me duele mucho decirlo, recuerda a un moribundo crónico en fase terminal. Es una de esas provincias que parecen acaparar el olvido, el desamparo y la inoperancia falaz de los políticos -empezando por los zaragozanos-; víctima también, es probable, de la impotancia resignada, del fatalismo de sus gentes. Unas gentes que han crecido, en su mayoría, con la idea incrustada en el alma de que el más grande se come siempre al más chico. Es como si llevaran décadas viviendo -sin ser muy conscientes de ello- en un exilio interior que más tarde o más temprano se paga con la muerte. El que tarda en sucumbir vive abrumado por la pérdida de un pasado que asu vez es ya muerte. Una ausencia difusa hecha de múltiples y pequeñas carencias. Yo soy un poco como ellos -me pregunto si cada ser humano no debería de aprender que no somos más que una deserción permanente de nosotros mismos- y por eso quizá me interesan sus historias".

Malaquías Gil Arantegui

Malaquías Gil Arantegui

Malaquías Gil nació en Zaragoza el 15 de septiembre de 1912. Estudió Filosofía y Letras, sección Geografía e Historia en la Universidad de su ciudad natal, donde se graduó con Premio Extraordinario, y fue inmediatamente nombrado profesor ayudante de Historia Medieval. Con veinte años de edad se presentó a oposiciones para Catedrático de Segunda Enseñanza, que aprobó con el número uno, con lo que fue asignado al Instituto de Segunda Enseñanza de la ciudad de Jaca, donde pronto fue subdirector.

De ideas socialistas y afiliado a la FETE, al comenzar la Guerra Civil se incorporó a la lucha como oficial del estado Mayor, con el grado de alférez y comisario de dos brigadas del Ejército republicano. En 1939 se exilió a la República Dominicana donde desarrolló una intensa labor docente y tuvo más de diez mil alumnos, hasta dos años antes de su muerte, el 8 de agosto de 1988. Fue profesor de la Escuela de Peritos Contadores, el Instituto de Señoritas Salomé Ureña, el Colegio calasanz y de la Universidad Autónoma de Santa Domingo y la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña, de la cual fue trambién profesor fundador, Decano de Humanidades y Profesor Emérito.

En 1963 fue experto de la UNESCO en Colombia, donde dirigió un proyecto de formación de docentes. Durante veinte años fue técnico de la Secretaría de estado de Educación, Bellas Artes y Cultos, de la que llegó a ser Director del Instituto de Investigaciones Psicopedagógicas. Fue también por diez años asesor de los Centros APEC de Educación a Distancia. Era miembro del Instituto Panamericano de Geografía.

Fue galardonado por el Estado dominicano en 1984 con la Medalla al Mérito Pedagógico Pedro Henríquez Ureña, y el 1986, con la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, Gran Cruz Placa de Plata.

Fue autor de numerosos artículos, ensayos y libros de texto, y de un estudio sobre La primera Constitución Dominicana, en colaboración con Javier Malagón Barceló. La mayor parte de sus ensayos fueron publicados por su hija Laura con el título de Estudios Pedagógicos poco después de su fallecimiento en 1988.

(Eloy Fernández Clemente escribe sobre Malaquías Gil en su libro Los aragoneses en América (siglos XIX y XX). El exilio. Zaragoza, 2003, páginas 202-205)

Hoy iba a desvelar la flor de mi secreto... pero puede esperar pues la actualidad manda. Me piden que difunda entre mis amistades estas perlas. Nada mejor que mi blog para hacerlo.

LA BODA:


 - ¿Sabías  que el Ministerio de Fomento creó y encargó a un  organismo autónomo, pero  dependiente de este ministerio, la ejecución de las obras del Ave  Madrid-Barcelona, y que ese organismo se llama GIF (gestor de  infraestructuras ferroviarias)?

- ¿Sabías  que la principal empresa a quien el GIF adjudicó realizar las multimillonarias obras del Ave Madrid-Lleida es una UTE  (Unión Temporal de Empresas) constituida por Cobra y por una empresa  italiana del grupo de Berlusconi?
¿Sabías que esa operación tuvo un  Comisionista que se ha embolsado 8.000.000.000  Pts. (ocho mil millones de pesetas de las de antes)  por intermediar entre las empresas adjudicatarias y el GIF?
 - ¿Sabías que el  nombre de ese comisionista es ALEJANDRO AGAG?
  -¿Sabías  que AGAG contrajo matrimonio  con la hija de Aznar en el Real Monasterio de El Escorial, con presencia de Berlusconi y Blair como invitados de honor, en una ceremonia que puede calificarse  también de "real" por el protocolo y los gastos derivados para el  Estado?



 Pues ya lo  sabes, el braguetazo no lo dio él, lo dio José Mª  Aznar.



 AVE  A GUADALAJARA:



 - ¿Sabías que el AVE, en Guadalajara, NO para en Guadalajara  capital?
La Parada del AVE en Guadalajara está en el término  municipal de Yebes.  Este sitio está a 10 min. en coche de Guadalajara  capital, por una  vieja y tortuosa carretera de CARRIL ÚNICO (como lo  lees, lo acaban de decir en el telediario de Telecinco; está previsto  hacer otra carretera pero  aún no  existe).
Sabiendo que el tren normal de  Guadalajara a Madrid tarda 37   min. Y que el AVE "sólo" va a tardar 27  min. (y el billete vale mucho más), parece claro que nadie de Guadalajara  va a ir a Yebes a coger el AVE. Entonces, ¿qué sentido tiene hacer  la parada de AVE en Yebes,  pudiendo hacerla en Guadalajara?
 Sigue  leyendo y te llevarás una sorpresa... El negocio arranca en 1998, cuando  el PP decidió colocar la única estación del AVE  Madrid-Lleida, a su paso  por Guadalajara, en la pequeña localidad de Yebes. La decisión favorecía  a Fernando Ramírez de Haro, esposo de Esperanza Aguirre, Presidenta de la  Comunidad de Madrid, y a su familia que poseen en este municipio y en  sus aledaños miles de hectáreas. Ramírez de Haro y sus hermanos tienen 1610  hectáreas repartidas en cinco fincas. Se las compraron en  1987 a  su madre a cambio de una renta vitalicia anual escasamente superior al  millón de pesetas. El precio de este suelo rústico (aún no ha  sido recalificado) sería hoy de 1.000 millones de pesetas. Pero la  más beneficiada de estas revalorizaciones es la tía del marido  de Esperanza Aguirre, Teresa Micaela Valdés. Los andenes de la estación  del AVE han ido a parar a sus tierras. Después de las pertinentes  expropiaciones de Fomento,  ella ha decidido construir una urbanización,  Valdeluz, de más de 9.000 viviendas.
 Los terrenos de esta futura urbe en  Yebes, más conocida como "Avelandia", fueron recalificados en 2001 en un  plan de ordenación urbana. Este suelo es propiedad de El Arvejal, S.L., cuyos  dueños son     Teresa Micaela Valdés y sus hijos, primos de Esperanza  Aguirre. Micaela le otorga a estas tierras un valor de más de  8.000 millones de pesetas.  El  arquitecto municipal de Yebes es Jaime De Grandes, hermano de Luis De Grandes, diputado del PP, y de Lorenzo De Grandes, recientemente nombrado  jefe de prensa de la Asamblea de Madrid por la presidenta  de  la Cámara, Concepción  Dancausa. Qué  casualidad ¿no?



Difunde este mensaje, ya que por los medios de comunicación  es imposible enterarse. Haz que todos tus amigos  se enteren.

 

Una de Lafargue, don Paul

Una de Lafargue, don Paul

El fin de la revolución no es el triunfo de la justicia, de la moral, de la libertad y demás ambustes con que se engaña a la humanidad desde hace siglos, sino trabajar lo menos posible y disfrutar, intelectual y físicamente, lo más posible. Al día siguiente de la revolución habrá que pensar en divertirse (El derecho a la pereza)

 

 

Maestros del mundo, uníos

Maestros del mundo, uníos

En este año se hablará mucho de la Guerra Civil. Es más sólo se hablará de la Guerra Civil. Cada uno de lo suyo. Mucho suceso y mucha memoria. Pero de lo que hay que hablar es de la República. No entenderemos nada de lo que pasó después si no entendemos lo que fue la República, lo que hizo la República. El proyecto que representó la República. Y la voluntad colectiva de los republicanos de sacar a España de la ignorancia en que la tenían sus clases eternamente dirigentes, fue uno de los esfuerzos más hermosos que realizaron aquellos hombres y aquellas mujeres. Y no cualquier educación, sino la educación más avanzada de Europa. Las Escuelas Normales tuvieron los profesores más avanzados del momento y durante aquellos años se cocieron proyectos, se desentrañaron utopías y, por primera vez en siglos, se encaraba un futuro lleno de esperanza. Pero nosotros, lo desconocemos todo. Nada sabemos de todo aquello. Creemos, a veces, que hemos inventado el Mediterráneo. Crecimos, y seguimos, huérfanos de maestros y de guías intelectuales. No os perdais la lectura del Diario de un maestro exiliado, de Herminio Almendros (Valencia, Pre-textos, 2005), edición al cuidado de Amparo Blat y Carme Doménech. Así inicia Herminio su diario : "Hemos llegado a La Preste, José Mª Solsona, Bonilla y yo. Hemos llegado rendidos, deshechos. Desde Molló, todo el día nevando. El primer intento de atravesar el puerto, más de dos horas hasta perdernos extenuados entre la nieve de la montaña para regresar desilusionados. El segundo intento, con guía, hasta franquear la montaña con cuarenta centímetros de nieve. La caminata, hundidos los pies y a pasos lentos y cortos, la he soportado mejor pronunciando a cada paso una sílaba, tres sílabas seguidas y un nombre. Tres horas de montaña nevada, hasta la frontera francesa. Desde allá arriba, ya anochecido, hemos visto el primer pueblecito francés. Esperamos a que se hiciera de noche. Había que pasar el río no por la pasarela para no encontrar a los gendarmes. Hemos rodeado la orilla del río, por fin, ya noche oscura, nos decidimos a pasar el río a vado. hemos llegado a la orilla opuesta hechos una sopa. Mi abrigo pesa muchos, muchos kilos. De todas maneras respiramos por primera vez con alegría". Este maestro, que fue Inspector de Primera Enseñanza y que enseñó en la provincia de Huesca, donde estuvo destinado un  tiempo, las técnicas Freinet a maestros como Simeón Omella, presidente de la sección provincial de la FETE, era él mismo militante del sindicato y estaba huyendo de la muerte.

De libros y otro secuestros

De  libros y otro secuestros

A veces pienso que nos concibieron en una biblioteca, entre los rincones mullidos de los libros de misterio. Hemos pasado por este valle de lágrimas unas cuantas generaciones de gentes que estamos locos por los libros. No hemos hecho otra cosa que robar y comprar libros en nuestra adolescencia, consultar libros y comprar libros en nuestra juventud y leer, devorar, incluso escribir, y comprar, libros en nuestra madurez. Qué duda cabe ahora de que amamos los libros. Ellos nos han acompañado en nuestros momentos más angustiosos y en los felices; los hemos regalado y nos los han regalado; han venido a nosotros con amor y con necesidad. Hemos aprendido en libros, hemos odiado en libros y hemos enseñado desde, por y con los libros. No hay clase que imparta ahora en la que no hable de uno o dos libros. Por provocar. Hemos ligado con libros. Estamos anotados (nuestro nacimiento, nuestra boda y estará nuestro fallecimiento) en libros. Mañana presentaré tres libros. Nos quejamos de que los jóvenes no lean libros. Pero, a menudo, con nuestra ansiedad porque lean, les obligamos y pierden las ganas de abrir los libros. Nos obsesiona el libro y no encontramos el camino para animar a la lectura de libros.

Pero hay a quien le gusta quemar los libros. Y otros los secuestran. Una vez nacidos, los guardan en cajas en oscuros subterráneos. No es que sean celosos y los guarden para leerlos ellos, no; es que quieren que nos los lean otros. Así ocurre en ocasiones con las administraciones de todo pelo y pelaje. No aman los libros. Sólo les sirven de excusa para hablar de ellas. Cuando quieren salir en los periódicos, pagan jornadas de estudios, que generan libros, pero luego los guardan. Es como si las jornadas, las aportaciones de los que allí han dejado su trabajo, sus opiniones, no sirviesen para nada. Es como si nos secuestraran a nosotros. Estas tenemos, en estas estamos. Así me lo dice Victorjuan, en un comentario a mi blog de ayer. Hay que denunciarlo. Y yo lo hago desde este rincón con  las palabras que mejor sé.

 

Vengo, porque no puedo dejar el puesto este que me adjudiqué, pero lo hago a escondidas. No entro directamente por mi dirección sino que busco en google a victor juan. Veo sus anotaciones, siempre tan estupendas, tan cercanas como sus comentarios de hoy sobre su mesa de trabajo, cómo recoger lo hecho y abrir los papeles de lo no creado todavía pero que tendrá rango dentro de un tiempo. Pues bien, veo el rincón de victorjuan, rodeo a sus perros guardianes y abro mi blog desde su página. Así llego aquí, esperando que yo mismo haya estado antes, en otro plano astral y haya hecho el trabajo que deberé hacer ahora.

Ando preparando, por fín de los porfines, la edición de las memorias de Antonio Garulo para la Fundación. La idea nació hace unos años cuando Luis Germán me mostró los manuscritos del alcalde zufariense que él mismo le había entregado para su custodia. Hoy son una realidad, gracias al trabajo de la joven historiadora turolense Silvia de la Merced, que ha preparado una introducción muy potente. Me gusta hablar de estos jóvenes que trabajan tan meticulosamente y tan bien. Así, gracias a estas conjunciones, el libro de Garulo verá la luz en el próximo mes.

También presentamos, pasado mañana en la Biblioteca Pública de Aragón, las series que conforman el proyecto sobre la Guerra de la Independencia en Aragón, que avanzará luego hacia el resto del siglo XIX. Tres libros, uno por cada serie (fuentes, biografías y estudios). Tres libros que firmo y rubrico, lo que me da carta casi de polígrafo. Parece que a la misma hora, presenta nuestro alcalde otro libro, desconocido para mí ahora (y supongo que también para él), y una exposición a lo grande, sobre Trafalgar... Como siempre, lo más puede a lo menos. Ya me parece que esta labor nuestra, impagable e impagada, tiene más de guerrilla que de realidad cultural y pública. Pero no cejaremos.

Bueno, pues hasta aquí hoy. Seguiré recuperando a mis amigos literarios y de los otros. Salud. En la foto, portada de uno de los libros que se presentarán el día 26.

Qué cansado, que cansino, es venir aquí cada tarde donde solía. El ordenador en paro forzoso y yo liberado de la obligación de dar vuelta por este huerto. Esta página tiene un inmenso potencial si lo que hay que decir es interesante. Pero ya se ve, lo más actual es que hemos cambiado de año. Hemos hecho el inventario. Yo he me mirado los bolsillos, las manos, la cara por donde ya asoman los libros leídos a lo largo de mi vida... y un poco de vida y de ilusión se me ha quedado pegado en los pulsos de la frente. Mis ojos todavía son, o yo los veo, los de aquel chico menudo, que no llegaba a la barandilla del puente, rubio y con cara de llevar la bola del mundo sobre sus espaldas. Lo demás, el ambiente, como siempre, cacareo. Esto da juego en las cada vez más breves tertulias cafeteras del Insti donde veo a muchos que ya han preparado las maletas y esperan nerviosos que salga el tren de la jubilación final. Dios mío, si además hemos entrado en año mágico para los coleccionistas de aniversarios, para los hitoriadores de centenario; las administraciones tendrán ya dónde colocar sus míseros dineros para cumplir con la retórica cultural. Y los expectantes, esperando su turno para ordeñar la vaca. Toneladas de congresos (en Aragón, de momento, no menos de cuatro reuniones, jornadas, congresos y congresillos; y vendrán más) sobre la guerra y la República (75 y 70 años). Los mismos diciendo lo mismo para las cámaras, para llenar las escuálidas páginas culturales de las prensas. Cuánto regocijo. El baile de los muertos y los fantasmas de los vencedores que nos atemorizan a cada instante. La cara del fascismo se muestra continuamente y prende, cual hidra, a los bienintecionados izquierdistas. Oigo decir cada cosa en las tertulias... y eso que sólo escucho la SER. Hay algunas cosas que, sin embargo, me gustan: el nuevo libro de mi amigo Enrique Satué que estoy rumiando estas noches de enero. También me gustaría hacer de todo, pedagogía, que es para lo que deberíamos servir. Pedagogía de hombres, pasar ya a los otros, a los jóvenes, todo lo que hemos aprendido, ellos lo esperan. Por no darles, nos quedaremos como los avaros sin compartir nuestras derrotas con ellos y encima les maldeciremos. Me desasosiega los mundos tan pequeños en los que nos encerramos y las palabras tan gastadas que empleamos. En fin, buen año se nos espera.

Yo, de momento, más cerca de mi esperado texto sobre la represión del socialismo en Aragón. Para hacer boca, ahí va una de cartel.

La utopía en femenino: Mujeres Libres de España, 1936-1939. Nelson Mendez

La utopía en femenino: Mujeres Libres de España, 1936-1939. Nelson Mendez

 

 

 A Concha Liaño, que vivió el futuro y lo tiene en la mirada.

Se ha dicho que la historia la escriben los vencedores, pero más importante aún es que la escriben varones que suelen preciarse de realistas, así que ocuparse de unas ilusas mujeres derrotadas pasa por tema de poca entidad como para que los «investigadores serios» se dignen examinarlo. Por ello, en lo dedicado a la Guerra Civil Española, el hecho histórico del siglo XX sobre el cual se ha producido documentación más abundante en lengua castellana, la consideración acerca de la Agrupación de Mujeres Libres (MM. LL.) y su significación en el proceso social ibérico de aquel período normalmente está excluida del todo, cuando más reducida a escuetas menciones o al limbo de las notas al pie de página, a pesar de que se trata nada menos que del primer movimiento feminista radical de masas en el ámbito iberoamericano, precursor en la lucha por reivindicaciones que 65 años después conservan plena vigencia, con el mérito extraordinario de iniciar con coraje la construcción de utopías en medio de un enorme atraso social y cultural del cual la mujer era víctima por excelencia.

Las raices de MM.LL.

Desde su fundación, ocurrida en 1910, la Confederación Nacional del Trabajo-CNT, central sindical orientada por el anarquismo y fuerza fundamental en el movimiento obrero español - había reconocido el derecho de las mujeres a su libertad económica y a salario igual que el hombre, pero poco o nada se planteó por mucho tiempo como iniciativas de lucha específica en relación a ellas, pues apenas es a fines de los años de 1920 y comienzos de los 30 cuando la presencia femenina empieza a asomarse en el mercado laboral hispano. Un puñado de esas primeras mujeres asalariadas se aproxima al anarcosindicalismo y en 1934 funda en Barcelona el Grupo Cultural Femenino, núcleo pionero de articulación femenina en el anarquismo peninsular, que por entonces también anima una importante corriente educativa y cultural que atrae a sus filas a otras mujeres provenientes del reducido sector de las españolas con alguna formación académica (a mediados de los años 30, se estimaba en 90% el analfabetismo femenino). El objetivo inicial, en ambas vertientes, era alentar a las mujeres a aproximarse al ideal libertario, pero la acelerada dinámica que se puso en marcha con el estallido de la guerra civil (19 de julio de 1936), las impulsó a una rápida unificación de esfuerzos y a evolucionar a un planteamiento feminista muy activo, que todavía nos resulta inspirador.

El grupo más maduro política e intelectualmente estaba en Madrid, con la escritora Lucía Sánchez Saornil, la abogada Mercedes Comaposada y la médica Amparo Poch. Desde esa ciudad, el 2 de mayo de 1936, se publica el primer número de Mujeres libres, revista en cuyas 13 ediciones se recogería lo esencial de las ideas que impulsaban a este colectivo y de las acciones que emprendió en medio de las complejas circunstancias de la guerra civil, además del esfuerzo para entonces inédito en el ámbito de habla castellana de hacer una publicación donde los textos, el componente gráfico y el diseño era en su totalidad creación femenina. El nombre de la revista también lo tendría la organización específica que constituirían las mujeres anarquistas desde septiembre de ese año en las zonas liberadas del fascismo, aún cuando el congreso que formalizó su fundación ocurrió en agosto de 1937. Para la creación de esta agrupación, las más activas fueron las mujeres provenientes del ambiente anarcosindicalista de Cataluña, como Soledad Estorach, Pepita Carpena, Sara Berenguer, Azucena Fernández y Concha Liaño, pero no hay que olvidar a otras destacadas animadoras de ese proceso como María Jiménez, Pura Pérez, Suceso Portales y Antonia Fontanillas. El esfuerzo de todas las mencionadas y muchas otras se tradujo en una organización que afiliaba a un estimado de más de 20000 mujeres a fines de 1936, con particular presencia en Cataluña, Aragón y Valencia.

Los específico en las ideas de MM.LL.

El feminismo hispano anterior al nacimiento de MM. LL. era un movimiento que expresaba visiones y objetivos de clase media, con énfasis en el logro paulatino de los derechos políticos, ocupándose poco o nada de la discriminación social, educativa y cultural que padecían las españolas obreras y campesinas. La aparición de este colectivo libertario marca una ruptura con esas limitadas experiencias previas, así como con el esfuerzo paralelo en el tiempo de comunistas, socialistas y fascistas de crear las secciones femeninas de los respectivos partidos, concebidas como correas de transmisión para llevar consignas y ordenes políticas a un sector que en lo esencial debía someterse a la dirección partidista (integrada siempre por varones, si acaso con alguna mujer que aceptara esa dominación de género).

A pesar del apoyo orgánico y la afluencia de activistas provenientes de las otras instancias del movimiento libertario (CNT, Federación Anarquista Ibérica —FAI—, Juventudes Libertarias, los Ateneos), desde el principio MM. LL. insistió en funcionar de modo autónomo, sin subordinarse a ninguna de las estructuras previamente existentes, pues se consideraba que la organización femenina separada permitiría una acción más eficaz en los temas que particularmente concernían a la mujer, ya que sólo con la acción femenina autogestionada se podría adquirir la confianza y capacidad para participar como iguales a los hombres en la tarea de construir un mundo mejor. Esto se explicaba así en la revista Mujeres libres: «No luchamos contra los hombres, No pretendemos sustituir el dominio masculino por el femenino. Es necesario trabajar y luchar juntos pues sino nunca tendremos la revolución social. Pero necesitamos nuestra propia organización para luchar por nosotras mismas».

MM. LL. compartía sin duda la estrategia anarcosindicalista de lucha de clases y la visión comunista libertaria de la CNT y la FAI, pero entendía que en ese marco cabía desarrollar sus objetivos organizacionales específicos, resumidos en dos consignas: CAPACITACIÓN y CAPTACIÓN. Lo primero se refería al trabajo educativo, para ayudar a las mujeres obreras y campesinas a superar las enormes carencias de instrucción formal que padecían, lo cual era condición básica para acceder a lo segundo, pues las mujeres que se superaban a través de la educación podrían incorporarse y participar activamente en ese proceso de transformación social profunda impulsado por el movimiento libertario español en las áreas donde tenía predominio (particularmente en Cataluña y Aragón).

Como propuestas para modificar a corto plazo la situación femenina en España, los esfuerzos más insistentes de la Agrupación apuntaron a lo siguiente:

  • Sobre el trabajo: La participación de la mujer era indispensable, porque en ello se fundaba la independencia económica femenina. Por las urgencias de la guerra civil se aceptó que las mujeres trabajaran en las fábricas, pero MM. LL. no quería simplemente esa función de emergencia, pues propugnaba un derecho definitivo al trabajo. Además pedían comedores populares, guarderías, y que las faenas hogareñas fuesen compartidas.
  • Relaciones de pareja: Este aspecto lo vinculaban con la independencia económica, pues sin ésta no es posible construir una relación basada en la libertad. También repudiaban el control y sanción institucional (estatal o eclesiástico) sobre las uniones.
  • Prostitución : Sobre este tema hicieron proposiciones originales. Estaban en su contra pero a favor de las prostitutas. Decían que no se podía acabar con la explotación sexual sólo con medidas policiales, pues ello supondría dejar sin trabajo a muchas mujeres. Plantearon que inicialmente debía existir una prostitución liberatoria, con exámenes y tratamientos médico-sicológicos, orientación y capacitación en trabajos sustitutos, ayuda moral y económica, que progresivamente llevasen a la desaparición de este «oficio».
  • Educación de l@s niñ@s: siendo un asunto al que prestaron la mayor atención, sostenían que en las escuelas capitalistas se adquiría una mentalidad burguesa, por lo que era esencial que todos los involucrados diesen un giro total al proceso educativo, potenciando una escuela para la libertad a la que asistiesen juntos niñas y niños, iniciativa radical para la época en España.
  • Familia: Criticaban su autoritarismo, jerarquización y el poder paternal. En su opinión, la mujer y l@s hij@s carecían de todo derecho a expresarse dentro de la familia tradicional y el sistema capitalista utiliza esta institución para favorecer la propiedad privada, de modo que la estructura familiar debía transformarse radicalmente en términos de igualdad, libertad y solidaridad.

Es necesario apuntar que las ideas y la existencia misma de MM. LL. enfrentaron resistencias incluso dentro del ámbito libertario, donde a pesar de brindarse apoyo económico, locales de funcionamiento y espacio en la prensa ácrata, no se quiso reconocer a la Agrupación como un organismo igual a las otras ramas del movimiento libertario (CNT, FAI y Juventudes). Ciertamente tal resistencia a reconocer la especificidad y necesidad de autonomía en la lucha femenina puede interpretarse como una muestra de la opresiva tradición del dominio de género, presente con todo su peso en la España de entonces, que llevaba a un grueso sector del anarquismo ibérico a ver la lucha de MM. LL. con condescendencia pero como algo secundario. Ni que decir que fuera del ámbito ácrata, eran vistas como la expresión más acabada y pintoresca de la «locura anarquista», infamia que luego se usaría para justificar un desdén que para algunos sigue vigente aún.

MM.LL. en acción

Para aclarar que no hablamos de un colectivo cuya existencia fue básicamente testimonial o teórica, se impone destacar la labor concreta que en menos de 3 años de existencia realizó la Agrupación:

  • Con la revista ya mencionada, MM. LL. editó otras publicaciones periódicas (citadas por la Bibliografía que se apunta al final), además de difundir artículos e informaciones en el resto de la prensa libertaria. También hay testimonio de la impresión de un sinnúmero de folletos, hojas de propaganda, afiches y libros.
  • Realización de una amplísima labor de capacitación educativa básica y aprendizaje laboral dirigida a las mujeres obreras y campesinas. Para ello, en muchos sitios se participó dentro de las iniciativas impulsadas por los sindicatos, mientras que en Barcelona MM. LL. puso en marcha de modo independiente el «Casal de la Dona Treballadora», donde se atendían entre 600 y 800 mujeres en clases de: alfabetización, instrucción básica, mecánica y agricultura, sin olvidar enseñanza sindical y temas económico-sociales.
  • Vale aclarar que si bien en los primeros días de la Guerra Civil hubo una espontánea integración de mujeres a las milicias anarquistas, eso no ocurrió por iniciativa de MM. LL., desde donde se hizo todo lo posible a favor de esas combatientes, que fueron excluidas de la línea de batalla con la militarización de las milicias en noviembre de 1936. En todo caso, MM. LL. mantendría su esfuerzo a favor de canalizar el máximo de suministros hacia el frente.
  • Se organizaron jornadas de agitación y propaganda, bibliotecas móviles y eventos culturales para resaltar el papel de las mujeres organizadas en el proceso hacia la revolución social. Se enfatizó en realizar estas actividades en las colectividades agrarias e industriales impulsadas por la CNT y la FAI.
  • Participación directa en la creación y gestión de guarderías y comedores populares, respondiendo a una reivindicación inmediata de las trabajadoras.
  • En el área de salud, MM. LL. impulsó la creación de una Escuela de Enfermeras y el Instituto Materno-Infantil Louise Michel, ambos en Barcelona. Debe decirse que la Ministra de Sanidad era Federica Montseny, a quien correspondería la paradójica circunstancia - para una anarquista - de ser la primera mujer en el mundo que ocupase una cartera ministerial.
  • También en conjunto con el ministerio de Sanidad, se trabajó en hacer funcionar los «liberatorios» de prostitución.

Toda esa fulgurante actividad y reflexión se vio truncada por el triunfo de los fascistas de Franco, que condujo a estas mujeres a la cárcel, al exilio, a volver a la situación contra la que se habían rebelado, o lo que tal vez fue peor, a un silencio que negaba a muchas tan siquiera mencionar la experiencia más rica de sus vidas. Entre la desesperanza y debilitamiento que significó el exilio para el anarquismo español, parte de lo peor le tocó a las veteranas de MM. LL., a quienes ni siquiera les fue posible mantener un mínimo de continuidad como grupo, de modo que hubieron de esperar muchos años para al menos rememorar en conjunto, y también para que tuvieran oídos atentos a escucharlas, así como a seguir el rumbo que ellas abrieron, tomando el mismo nombre de Mujeres Libres para colectivos que hoy funcionan en Francia, Colombia, Argentina y España. Por decirlo con palabras de Concha Liaño: «Hoy apenas quedamos las veinteañeras de esa gesta. Todas las mencionadas han desaparecido. Bastantes somos las que les debemos mucho. Y la autora de estas líneas más que ninguna. Desde aquí quiero reiterar que nunca las olvidé y que las he llevado en mi corazón a través de tantos años de ausencia física. ¡Ya ves Mercedes, no hemos desaparecido!... Aquella semillita que con tanta fe, ardor y esfuerzo sembramos, luchando contra reloj, porque teníamos el tiempo contado, corto, ¡GERMINÓ!».

Bibliografía:

Ackelsberg, Martha: Mujeres Libres. El Anarquismo y la lucha por la emancipación de las mujeres, Barcelona, Virus, 1999.
EL NOI - Boletín de la Fundación Salvador Seguí, Valencia, #4, 1996 (dedicado al tema «La mujer en la Revolución Española»).
Liaño, Concha y otras: Mujeres Libres. Luchadoras libertarias, Madrid, Fundación Anselmo Lorenzo, 1999.
Liaño, Concha: «Sobre Mujeres Libres», en EL LIBERTARIO, Caracas, #14, p. 4, 1999 (también en <
www.geocities.com/samizdata.geo/LIB.html>).
Nash, Mary: Mujeres Libres. España 1936-1939, Barcelona, Tusquets, 1975.

En el WWW, en inglés y francés, se localizan diversos textos sobre el tema, basados en los estudios académicos de Ackelsberg y Nash, pero desconociendo los testimonios de protagonistas recogidos en el boletín EL NOI y, particularmente, en el indispensable volumen recopilatorio editado por la Fundación Anselmo Lorenzo.

La foto: Milicianos y miliciana en Huerrios

Ahora que vuelvo al blog, después de muchos días de no abrirlo, me doy cuenta de lo que cuesta volver a los sitios, recuperar las costumbres perdidas. También acurre con las personas. A veces puede ser excesiva la disciplina de escribir todos, o casi todos los días. Pero, al fin, venciendo mil perezas y autoconvencimientos de que qué puedo decir yo que no se grite todos los días desde los medios, regreso. Queda esa labor constante de hacer de altavoz de acontecimientos culturales y humanos que florecen a nuestro alrededor. Pero no sé a veces si haciendo esto nos integramos en ese cuerpo espiritual mundial, en ese internacionalismo proletario que tanto hemos buscado a lo largo de los últimos años, o nos disolvemos en la república federal de las vidas. Pero siento una opresión vieja de los momentos vividos en la soledad del individuo contemporáneo, debe ser por viejo ya, que empieza ser bastante total, frente a esos momentos de otros tiempos en que todo era pura comunicación, pura celebración de la alegría y de la vida. Me da por pensar, aunque enseguida aparto estos pensamientos, que caminamos hacia la incomunicación total y que todos hablamos y nadie escucha, todos empleados en el esfuerzo de hablar. Los medios contribuyen también a esto. Pero aquí estamos, pese a todo, enhiestos, manejando las velas de nuestra almadía que se desliza rauda por los meses y los días. Por lo demás, doy mis clases, sudo con la preparación de la nueva clase, salgo, me encierro en esta sala de máquinas a escribir. Veo y escucho. Miro por la ventana. Adivino el frío externo. Escucho el lamento de las hojas muertas. Pasa el enésimo día sin que llame a quien probablemente está esperando mi llamada. Duermo (poco). Y otra vez. Los sueños. Los sueños de siempre de hacer, de tirar del hacer para vivir, siguen, gracias a lo cual me dejo explotar por amigos que me piden textos para hacer libros que nadie leerá. Pero yo me aplico a la tarea como un galeote que estuviera expiando culpas antiguas. El banco de madera de mi puesto en el remo está lleno de cuajarones de sangres de mártires de las guerras civiles. A veces pienso que las tumbas de las cunetas de la historia se abren dejando ver sus negros fondos donde se escriben con luciérnagas los nombres de los asesinos. Pero esta visión solo dura un instante. Y cuando acabe el nuevo (¡los nuevos!) libro, lo colocaré en el estante. Ahí queda todo. Mi pasión y la pasión que debería haber puesto en otras cosas. Tal vez en personas. Pero la pasión sí corre por las líneas de mis historias. Es lo único que a veces parece tener vida. Y  sorprendo, cuando enciendo la luz de mi despacho, los renglones rebeldes que se han escapado de su cuna blanca, buscando alimento entre el cajón donde guardo un sin fín de plumas estilográficas, restos arqueológicos de homenajes quizá no tan merecidos. Enseguida que sienten las pisadas, las líneas vuelven a ordenarse en las páginas. La música también ayuda. La fatiga del ser, la pereza del existir se alimenta de música. Renueva los tejidos y difumina las arrugas del aburrimiento. Mañana, cuando la luz te hiera frontalmente, ¿seré capaz, aún, de poner mi mano en tu vientre y contarte un cuento?

Para desengrasar, un recuerdo a Enrique Satué, el hermano de Sobrepuerto que acaba de publicar el libro de su vida. Esta foto es suya.

Otoñinvierno

Otoñinvierno

No sé si será

este frío repentino

que con trompetas

de nieve se anuncia

el que a copo y cuchillo

va cercenando el otoño.

Secretos del corazón

Secretos del corazón

En estos días de otoño, nada como dejar hablar a otros. Me he convertido, con un gozo indescriptible en un posadero de palabras. Las acoja, les doy de beber y finalmente las acompaño a sus aposentos donde les doy cama e incluso les subo el rebozo. Hoy le toca a Mariano, por algo que ha escrito en su blog y por algo que nos revitaliza, que nos inflama las venas: en estos días de confusión en el que todo el mundo parece andar desnortado, he aquí que la palabra se hace carne y surge la creación de la vida entre los pupitres (no sé si entre los tablets); allí donde esté un maestro en nuestro nombre, allí estará la esencia de la enseñanza. Gracias, Mariano, por reconciliarnos con la profesión, con esta profesión tan hermosa como tú dices. En la foto, las manos de Mariano.

LA LECTURA EMOCIONADA

A veces, suceden cosas que convierten algunos momentos escolares en memorables. Ayer comencé a leerles a los chicos y chicas de la clase –en voz alta, claro- el libro de Gonzalo Moure  “Palabras de Caramelo”. Es la historia de un niño saharaui (Kori), sordomudo que se encariña de una cría de camello, a la que llamará Caramelo. Kori interpreta lo que dicen las personas observando el movimiento de los labios y lo mismo hace con Caramelo; las “palabras de Caramelo” serán precisamente las que cree leer en los labios del pequeño rumiante, cada vez que se acerca a acompañarlo a los corrales que hay a las afueras del poblado de jaimas en el que viven. Kori aprenderá a escribir, ayudado por su maestra y acabará siendo un poeta reconocido en su pueblo. Por el camino vivirá dramáticamente el necesario sacrificio de Caramelo, pues el pueblo saharaui necesita comer y un camello es un camello, claro. También por el camino, Gonzalo Moure va desgranando datos y detalles de las condiciones duras de vida en las que está sumido este pueblo, expulsado de su tierra y refugiado en territorio argelino.
  Hoy he terminado la lectura del libro. El silencio en la clase, hasta el final, se podía cortar. La historia les ha interesado de verdad, les ha conmovido. Nada más terminar la lectura, una niña se ha puesto a llorar desconsoladamente, hipando con fuerza. En principio me he quedado preocupado hasta que ella me ha explicado que lloraba “porque sentía mucha tristeza por lo que acababa de escuchar”. Luego ha habido otros niños y niñas que han comentado haber soltado alguna lágrima o haberse tapado para evitar que otros las descubrieran resbalando por su cara… Creo que cuando ocurren cosas así es cuando uno siente que ha asistido a algo conmovedor e importante. Cuando la lectura de un libro, de un poema consigue removernos las entrañas, nos hace reflexionar, nos interroga, nos provoca una risa abierta y distendida o una tristeza infinita… es cuando la lectura es una actividad significativa y algo revolucionaria. Noelia ha llorado, pero Lupe ha comentado: “Yo no he llorado por fuera, pero me ha dolido por dentro”, añadiendo un “Gracias, Mariano, por leernos libros”.
Gracias a que Mariano nos lo ha leído muy bien, estos últimos capítulos me han producido tristeza en mi interior, aunque al final también he sentido algo de alegría, al ver cómo Kori se recupera de su tristeza por perder a su amigo. Este libro es el mejor que le leído en mi vida y nunca había tenido unos sentimientos como éstos”, dice Guillem.
  “Es un libro precioso, aunque la historia sea triste. Es una historia que me entra en el corazón y me deja sin palabras. Doy gracias porque esta historia haya llegado a mis oídos”, escribe Santi.

"Creo que este libro lo cogeré para leérmelo bastantes veces porque me ha llegado al corazón de verdad. Me ha gustado muchísimo", confiesa Maika.

  Por escuchar o leer palabras como las anteriores (y las que siguen) es por lo que merece la pena ser maestra o maestro.

30 años más de olvido

Rogelio Diz


El 20 de Noviembre del 2005 se cumplen 30 años más de ignominia, que aunados a los cuarenta de la dictadura suman setenta años, una verdadera vida, los que lograron sobrevivir y escapar a ese holocausto de prisiones, hambre, miseria y torturas, tuvieron que seguir llevando el peso del estigma de los perdedores, de convictos, teniendo que bajar la cabeza y asentir durante cuarenta años las reglas de los vencedores, los cuales continuaban denigrando y humillando a todos los considerados del bando contrario y desde luego asesinando a quienes hacían mas visibles sus ideas en contra del régimen establecido o simplemente por denuncias de quienes por una u otra razón deseaban su mal.

Muchos otros buscaron en el exilio su tabla de salvación, con el doloroso e incierto destino de no poder saber si algún día podrían regresar a su querida tierra, si podrían volver a ver a sus familiares y amigos. Sintiéndose desterrados solamente por haber creído en una España en libertad, la cual fue truncada por el ilegitimo poder de las armas.

En 1975 murió el dictador y muchos pensaron que con él, el régimen, sin darse cuenta que realmente lo que hubo fue una metamorfosis del mismo, fueron muchas las concesiones que se tuvieron que dar para que el inicio de la transición se llevara a cabo. Fue el olvido, el pasar pagina, no venganza, no reproches, la Ley de punto final, y como colofón, el regreso a entronizar a quien el dictador había ungido como su sucesor, rodeado de quienes de forma camaleónica se habían convertido de la noche a la mañana en demócratas de toda la vida.

Son ellos, ahora sus hijos, los herederos del franquismo, los que siguen en las riendas del poder, tanto en la política como en las mas importantes esferas de la economía nacional y de los medios de comunicación, repasen sus nombres y su pertenencia a partidos políticos, no falla, con excepción de algunos advenedizos que siempre se acomodan donde mejor puedan medrar.

Mientras muchas asociaciones y fundaciones son subvencionadas generosamente por el Estado español sea cual sea el color en turno, como FAES, Fundación Francisco Franco, Asociación Víctimas del Terrorismo, Fundación Ramón Rubial, y un sinnúmero de etcéteras. Otras cuyo interés solamente es el de recuperar nuestra memoria histórica y exhumar nuestros muertos para saber a quien pertenecen y darles una digna sepultura, no sólo no han recibido un solo euro para este fin, sino que además se obstaculizan sus labores, infringiendo las normas suscritas que el gobierno español esta obligado, como lo dicta la resolución de la ONU, 47/133 del 18 de diciembre de 1992, para buscarlos y erradicar esas desapariciones forzadas.

De la misma manera que cuando termino la guerra civil, el gobierno franquista puso enormes recursos para la búsqueda y localización de los muertos franquistas, así como su dignificación. También con el decreto de una “comisión de su verdad”, acerca de los sucesos acontecidos sobre la guerra civil. De la misma manera los huérfanos de los que murieron en las filas del dictador tuvieron toda clase de ayudas del Estado: becas, puntos para oposiciones, puestos en la administración etc. mientras los huérfanos de los muertos republicanos eran abandonados a su suerte. Que cuando termino la guerra las autoridades franquistas pusieron en marcha la Ley y los Tribunales de responsabilidades políticas, por lo que les fueron incautados todos sus bienes a miles de republicanos y republicanas incluso después de muertos.

Quien tenga interés en conocer muchos de estos datos, no tiene más que acercarse a las ediciones del Boletín Oficial del Estado en esas épocas, ahí podrán encontrar por ejemplo: el Decreto por el que se pone en marcha la Causa General; la investigación de la dictadura franquista acerca de sus victimas durante la guerra civil. También cuando Franco condecora a Adolf Hitler y a Benito Mussolini. Becas y ayudas a la enseñanza para los huérfanos de los caídos del bando franquista así como las facilidades dadas para el enterramiento de sus muertos.

Las víctimas de Paracuellos del Jarama, tan resaltados por muchos nostálgicos del franquismo que intentan reinventar la historia y que utilizan como parachoques cada vez que alguien habla del genocidio olvidado del franquismo, todas ellas fueron reconocidas como tales, por parte del gobierno de la dictadura, además de las ventajas sociales y el reconocimiento publico que tuvieron los muertos franquistas, y así lo describe en su portada ABC de marzo de 1940.

Somos nosotros los herederos de los vencidos y olvidados de la guerra civil, quienes en esta triste celebración volvemos a sentirnos decepcionados y humillados de nuevo, por ser víctimas de un nuevo engaño por parte de las actuales autoridades “socialistas” del Estado español, cuando nos prometieron en el 2004 constituir una Comisión Interministerial encargada por Real Decreto 1891/2004, de 10 de Septiembre del estudio de la situación de las víctimas de la guerra civil y el franquismo, sin que hasta el momento todavía no ha tomado ninguna medida, y sin embargo la citada Comisión acepto reunirse con la Falange, el partido que en tiempos de la guerra y la posguerra asesino a la mayoría de las personas que se han encontrado en las fosas comunes, (¿sería para preguntarles en donde se encuentran muchas que no hemos localizado?) no, la citada Comisión encabezada por la vicepresidenta primera, Maria Teresa Fernández de la Vega, sigue retrasando sus resoluciones en las que se están afectando a personas de muy avanzada edad, que no pueden esperar mas tiempo a recibir una reparación a la que tienen derecho, (¿será que esperan a que se mueran todos?) mientras tanto el Director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, José Enrique Serrano Martínez, nos dice que las cosas van por buen camino, que no existen retrasos que no sean por lo complejo del estudio que la Comisión tiene y debe abordar, por lo tanto no hay un tiempo acordado de antemano para la resolución final. Mas toda esta verborrea se viene abajo cuando en un informe de La Falange, en su página oficial dice lo siguiente: Tras la aparición en algunos medios de comunicación social de que el gobierno socialista ha decidido frenar la llamada Ley de la Memoria Histórica para asi acoger a ella a ambos bandos de la guerra civil con el fin de "cicatrizar heridas", aun concentrando su proyecto en los republicanos y ante este nuevo escenario, La Falange recoge con moderado optimismo la iniciativa que al parecer ha tomado la vicepresidenta del Ejecutivo, Maria Teresa Fernández de la Vega.

Como pueden ver, mientras el gobierno intenta cicatrizar las heridas de los victimarios, las nuestras siguen, siguen y seguirán abiertas.


* Rogelio Diz es analista político en México e hijo de represaliado de la guerra civil (rdiz51@yahoo.com.mx).


 

*Fuente : Xornal, 21 de noviembre de 2005

Que viene, que viene... el 20-N

Que viene, que viene... el 20-N

Pues nada mejor que algo de abuelo cebolleta. Aquí está el recuerdo-reflexión de Antonio Martínez. Creo que nos servirá para meditar un poco. No tendría nada más que decir.

Otro aniversario.

30 años de la desaparición física del dictador, y recalco lo de física, pues su larga sombra sigue campando entre nosotros. En los últimos meses, han sido varios los aniversarios: de la Revolución de Octubre, de Mauthausen, etc... que han concitado diversos actos que podríamos enmarcar en lo que se denomina la “recuperación de la memoria histórica” . Para quienes la perdieron, pues otros no hemos olvidado nunca. Otros importantes eventos se encuentran en ciernes: el de la sublevación de Jaca, el del inicio de la guerra civil, etc... En definitiva fechas de calendario que nos dan la excusa o la posibilidad de recordar hechos y dichos que no pudieron conmemorarse durante mucho tiempo, mientras año tras año, la autoridad competente, militar por supuesto, nos obligaba a celebrar, el 1º de Abril el Día de la Victoria, el 18 de Julio el Alzamiento Nacional, el 1º de Octubre el Día del Caudillo, y colaborando entusiasta, la autoridad eclesiástica, católica por supuesto, el 12 de Octubre la Virgen del Pilar y patrona de la Guardia Civil, Santiago Apóstol , la Inmaculada Concepción , la Semana Santa con sus procesiones, visita de monumentos y cierre de cines y establecimientos de diversión, el Corpus Christi , San José Obrero, Navidad y Reyes, etc... etc... año tras año fueras agnóstico, budista o mahometano, durante los cuarenta largos años de dictadura franquista , nacionalcatolicista. Pero querría volver al más inmediato. Al de la muerte de Franco: el día 20 de Noviembre de 1975 ,a las seis de la mañana, no sé si con viento de poniente como diría Trillo, mi suegro Octavio, delineante en la empresa Loscertales donde entró de tallista, al que le tocó combatir en las filas republicanas en el frente pirenaico y afiliado a la CNT de entonces, nos despertó sobresaltado con la noticia de la muerte del dictador que repetían por las emisoras de radio, en boletines que interrumpían la solemne música sacra que presagiaba el aviso . Llevábamos cerca de un mes durmiendo en casas y camas ajenas, de familia, de amigos, pues así se había establecido como norma de seguridad en nuestra organización política, el PCE, para evitar detenciones masivas que se preveían cuando falleciera el dictador. En mi caso, existía el precedente de que en diciembre de 1973, al día siguiente de saltar por los aires el presidente del Gobierno , Almirante Carrero Blanco, asesinado por ETA, un grupo de guardias civiles del cuartel del barrio de Santa Isabel, se personaron en la fábrica en la que trabajaba, Laguna de Rins, buscándome ,para nada bueno supuse, a pesar de lo ajeno de mi actividad y de la mi organización a ningún tipo de prácticas terroristas. No me encontraron. La noche anterior, el Comité Local del PCE tomó la decisión de que algunos de sus componentes, entre ellos yo, no nos presentáramos al trabajo el día posterior , por temor a algo parecido. Al oir la noticia del fallecimiento del dictador, después de un mes largo de agonía, la primera sensación fue de alivio, después de alegría por un acontecimiento que , a pesar de lo inexorable de la vida , siempre se veía como muy lejano, y por último de preocupación . Preocupación y un cierto miedo por lo que podía desencadenarse en esos días inmediatos. No hacía ni dos meses escasos que se había fusilado a cinco miembros de ETA y del GRAPO sin que las protestas internacionales hicieran modificar al régimen en su decisión. Llegó matando, y siguió haciéndolo hasta el final. Fue un día extraño. La gente recogida en sus casas. Las calles medio vacías. En toda España se agotaron las existencias de cava y de champán, pero las presumibles celebraciones se hacían en la intimidad, sin ruido, sin bullicio, algo en lo que ya éramos unos grandes expertos los españoles : el disimulo y el silencio.

Nos quedamos expectantes mientras la maquinaria de la dictadura seguía su curso, y dos días después, Rodríguez de Valcárcel hacía jurar en las Cortes franquistas al nuevo rey de España, Juan Carlos I, las Leyes Fundamentales del Reino y del Movimiento Nacional. Ese mismo día, los comunistas nos manifestábamos en toda España pidiendo la salida de los presos políticos de las cárceles. Cuando recuerdo aquel día, tan anhelado por varias generaciones, pienso en mi abuelo Angel, que enfermo ya terminal, no hacía más que repetir que lo que más sentía era morirse sin ver hacerlo antes a Franco. Lo mismo dijeron muchos otros en la misma situación. También pienso en que a pesar del alivio y la alegría, jamás le tuve odio a aquel siniestro personaje, ni a los que le apoyaron y nos amargaron la vida tantos años. Y me parece un gran triunfo, porque siento que he sido mejor persona que ellos. Y además, aunque en esto el mérito es sólo de la naturaleza, ¡le he sobrevivido ya, treinta años!.

Antonio Martínez Valero

Noviembre 20, 2005

Cuento antiguo

Cuento antiguo

Y morirá todo,

pero quedará el dolor...

Apenas había nacido y ya era pobre. No tenía más que pañales de segunda mano que aquella madre de respiración fatigosa había puesto en su cuerpecito. Sin saber por qué, reía, y sus pequeñas manos se retorcían en el aire.

El sufrimiento le hizo crecer. Los pañales de segunda mano se trocaron en unos pantalones, también de segunda mano, remendados. Ya no había madre de respiración fatigosa, pero había atardeceres, y había higueras, y había nidos. Todavía reía, pero sus manos habían desistido de levantarse.

El aire un día empezó a golpearle el rostro. Sus pies se llenaron de ampollas y seguía sin engordar. Habían pasado los atardeceres, las higueras y los nidos, pero la sonrisa se le había quedado para siempre en los labios. Añoraba aquella respiración fatigosa y, sobre todo, añoraba aquel pecho donde tantas veces había saciado su sed.

... y allá en la eternidad

seguiremos doliéndonos...

Una tarde, alzó de nuevo los brazos... Había transmitido su miseria y miraba con ternura aquel pedazo de carne pobre que le sonreía lanzándo al aire sus manos, al lado de su madre de respiración fatigosa...

... porque no habremos hecho

sino cambiar de postura.

(Lo escribí el 11 de julio de 1969; acababa de cumplir el día anterior 17 años y no hacía más que sonreir siempre, estúpidamente, con alma de segunda mano llena de remiendos)

Malvaloca, 1992

Malvaloca, 1992

Estoy aquí, varado absolutamente en el vacío de tu ausencia, con las oblicuas miradas inexistentes de los que nunca han existido, como fotografías en las paredes, Mari Paz.

Y me piden que desde la paz de los muertos hable de la paz de los vivos. Que hable de tí, Mari Paz imposible.

Recuerdo ahora unas estrofas que catábamos en otros tiempos:

Y mos fablan de Nigeria,

y mos fablan de Vietnam.

A nusatros, a nusatros,

de qué mos tién que fablar.

Recorro todas las memorias, los últimos surcos, trituro mis sonrisas de niño y no encuentro en las calles de sangre más que malos presagios. No estás, Mari Paz imposible; ni en las soledades de los retretes te encuentro, Mari Paz, sola, Mari Paz negra.

Ni en los suburbios de Rostow, ni en las arenas de Tarifa (Gib-al-Tariq, qué ironía), ni en las moquetas de todos los salones europeos estás, más que en el nuevo Gernika (oh arbolá, arbolé, secó y verdé, Federico) de Sarajevo, viejo Gunther Grass tus viejos nuevos presagios no nos ayudan en el último canapé canalla de nuestras capitales culturales.

Los sonidos de la selva, las pausadas danzas de los indios ya nos van a acompañar en nuestro infierno; en cualquier colector de mierda de suburbio de la Europa unida y mástrica, Mari Paz veneno, no estás, no te encuentro en las alcantarillas donde el dolor acumulado en los ojos de los golpeados, de los asesinados, de los parias del mundo donde vivo y donde la memoria reconstruye a cada segundo la historia levantando los huesos y la sangre y la piel de los cadáveres masacrados en los halls de las últimas bibliotecas informatizadas.

Mueren en la orilla de los ríos nuestras esperanzas al atardecer, pero en el fuego de cualquier chabola de Europa libre, en este momento, está surgiendo, bella como el nweebe, la flor de la danza tribal, el nuevo hálito de la selva, el canto encendido de la libertad.

Todo no muere necesariamente en los arrabales de Londres entre los escombros de la última agresión neoliberal. Mientras yo canto, Labordeta, una niña muere en un campo de refugiados palestino y se sigue tiñendo de sangre el río Jordán (¡ay de mi Alhama!); mientras yo canto y cae asesinada una inmigrante por la barbarie fascista, se levanta tambaleándose aquí un nuevo monumento cultural al difunto Pablo Serrano, cadáver de su recuerdo. Y tú, Mari Paz, por más que te espero en medio de mi abulia lateral, no vienes ni apareces.

Mañana, volveremos a asomar nuestros ojos en los abismos de los gritos de tanto muerto y otra vez, la tierna flor del nweebe, nos recordará el atardecer de la selva.

(Notas escritas en la madrugada del jueves 12 de noviembre de 1992, en el Malvaloca, de Zaragoza)

Manifestación

Manifestación

Creo que lo mejor será transcribir la carta de José Antonio Alonso Álvares y "cuatro profesores de Secundaria más. Gijón", que sobre este tema se publicó en EL PAÍS el sábado 12 de noviembre. No sabría decir, al menos por ahora, más.

"La convocatoria de la manifestación contra la LOE de hoy, por parte de quienes van a ser principales beneficiarios de dicha ley, produciría asombro e indignación, si no hubiésemos perdido ya esos dos capacidades, por lomenos desde lo de la existencia de las armas de destrucción masiva y del "créanme, fue ETA".

Los individuos y entidades convocantes y apoyantes se portan como quien, no contento con robanos la cartera, nos denuncia por robo con intimidación.

Si más allá del ruido y la furia mediáticos, alguien se quiere enterar de lo que dice realmente el proyecto de ley, se encontrará con una sorpresa monumental: no sólo no se refuerza la escuela pública, sino que se incrementan los conciertos con los centros católicos sin ninguna limitación, añadiendo a la generosa financiación ya existente más de dos mil millones de euros.

No sólo se renuncia a la imprescindible planificación educativa, sino que se consagra en ley orgánica el pretendido derecho de los padres a la elección de centro, cosa que ni la LOCE se había atrevido a realizar.

No sólo no se corrige la intolerable discriminación de los alumnos que no escogen religión, mayoría abrumadora en la educación secundaria, sino que se proclama el estricto respeto a los preconstitucionales y anticonstitucionales acuerdos con el Vaticano, que significan el mantenimiento y la ampliación hasta el nivel educativo preescolar de una situación única con respecto a lo que ocurre en cualquier Estado de nuestro entorno.

En aras del consenso se ha vendido la escuela pública a la Iglesia católica. ¡Hasta la LOCE parece representar un tratamiento menos favorable para la escueña confesional!

A pesar de esa cesion total del PSOE, de IU y de Esquerra Republicana, el Gobierno debe pagar un precio político inmenso.

En el mundo al revés en que vivimos, los defensores de la escuela pública, garante de una educación para todos y de la formación de una ciudadanía que merezca tal nombre, asistiremos desde nuestras casas, el sábado, al entierro de la misma, mientras los beneficiarios de ese crimen, limitándose a gritar, no exigen nada, porque nada queda ya por entregarles".