Considera con frecuencia la rapidez con la que seres y acontecimientos pasan y desaparecen. Como un río, la sustancia fluye eternamente, las fuerzas cambian perpetuamente, las causas se modifican de mil maneras. Casi nada es estable, y los abismos del pasado y del futuro en los que todo se desvanece están muy próximos ¡Qué loco el hombre que en semejante contexto se desvanece o se desespera o se apesadumbra, como si algo le hubiera causado una perturbación durante un tiempo considerable!
Hago lo que debo hacer. Lo demás, cosas sin vida, irracionales, extraviadas, ignorantes de su camino, no me inquietan.
(Esto está escito hace casi dosmil años)
Autor: Anónimo
será Heraclito de Efeso (sobre el 500a.C) ?
Fecha: 01/06/2005 14:04.