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Montborg. Bitácora, weblog o blog de Herminio Lafoz Rabaza

Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2007.

15/04/2007

EL NIÑO PAN

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Hace más de un año hice una pequeña reseña de Agustín Gómez Arcos. Hoy vuelvo a hablar de él. Me acaba de llegar una excelente edición en castellano de su obra El niño pan, editada por Cabaret Voltaire, con  traducción, edición y notas de M. Carmen Molina Romero. Esta es la presentación que hace la solapilla:

"El noble trabajo de amasar, de cocer el pan empezaba siempre al alba, en el preciso instante en que el sol despuntaba transmutando las manos de la madre en imágenes de eucaristía. Para el niño, este milagro cotidiano hacía huir por un momento la urgencia del hambre. El ansia escapaba de su pequeña mirada de seis años, el ala oscura de la hambruna dejaba de batir en sus párpados y ese pan imposible se hacía símbolo, claridad meridiana fuera del presente pero real, abriéndose paso con dificultad en sus pupilas. El niño sentía esa esperanza secreta que procura una promesa: la esperanza del mañana".

Son los días que siguen a la victoria franquista en un pueblo de Andalucía. Para los vencidos, la paz es sinónimo de venganza, humillación y sumisión. Un niño participa en la desgracia de su familia. Roído por el hambre, mira el mundo a su altura, con la fragilidad de todos los niños. Pero el tiempo que le ha tocado vivir le ha endurecido prematuramente, ya es un adulto el que nos cuenta esta historia negra de los hombres.

15/04/2007 19:37 Autor: montborg. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

20/04/2007

ANIVERSARIO

20070420140019-copia-de-legalizacion-30.4.770045.jpgDentro de unos días, el 30 de abril, se cumplen 30 años de la legalización de los sindicatos, tras la dictadura de Franco. En medio de todo el ruido mediático sobre lo que nos interesa menos no sé si se recordará esta fecha tan tascendental para la clase trabajadora contemporánea. Por si acaso, yo lo hago aquí en este blog y dedico un recuerdo a todos los que cayeron en la larga lucha por la emancipación de los trabajadores. Hoy, parece que la historia de la clase no interesa; hay que legalizar actuaciones contemporáneas de dudoso interés para la vida de los trabajadores. La mayoría de los políticos de izquierda prefieren no poner en primer plano estos recuerdos para no empañar un  cierto discurso posmoderno que no hace más que huir de la clase y justificar la construcción de vidas pequeñoburguesas. El ROTO, siempre tan claro, decía el otro día e EL PAÍS que es posible que no hubiera derecha e izquierda, pero sí arriba y abajo. Para ilustrar, una fotografía de este día, del 30 de abril de 1977 por cortesía especial del amigo Antonio Martínez para este blog.
20/04/2007 14:00 Autor: montborg. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

21/04/2007

INTELECTUALES

Me gusta mucho el artículo que escribió el día 19 en EL PAIS el profesor J. Sisinio Pérez Garzón:

 

Intelectuales desenfocados, egolatrías apocalípticas

"Nos queda esperar que un día alguien cree un bachillerato de cinco o seis o siete años, como aquel que yo estudié". Así expresaba el profesor Adrados su angustia ante la reforma educativa (EL PAÍS, 19 de febrero de 2007). La experiencia personal elevada a la categoría de solución social. Como si la evolución histórica, casi ochenta años de cambio cultural, social, económica, etcétera, no existiese. Late el sentir de que "cualquier tiempo pasado fue mejor". Sin duda, luce más el pesimismo antropológico, porque cuantos más dicterios se lanzan a diestro y a siniestro, mayor independencia y libertad pareciera gozar su autor. Así, es intelectual puro quien siempre critica. Sin embargo, quienes defienden posiciones que pueden coincidir con las de un gobierno o la de un partido político en la oposición, reciben la etiqueta de "intelectuales orgánicos". Tampoco serían puros quienes, con sentido realista, buscan soluciones razonables, desechan quimeras e impulsan el optimismo.

Convendría replantearse qué es un intelectual. Coloquialmente usamos la categoría de intelectual sólo para quienes, por ser creadores artísticos o profesores de "letras y humanidades", consideramos con capacidad para expresar una opinión que nos debe resultar importante. Sin embargo, una definición basada en la vulgarización de la idea de Gramsci al respecto, nos obligaría a incluir, por ejemplo, a miles de médicos que, gracias a su trabajo intelectual, nos dan más salud cada día, o los miles de profesores que enseñan matemáticas o física, o los miles de ejecutivos que dirigen -con intereses encontrados, por supuesto- la economía de una sociedad. Sin olvidar a otros miles de científicos que investigan la naturaleza en toda su amplitud y complejidad. Porque estos científicos también hacen la cultura, y no sólo quienes saben latín, filosofía griega o teatro clásico.En definitiva, el nivel educativo ha subido y sube. Esto no se comprueba preguntando quién era Gonzalo de Berceo o Cánovas del Castillo, sino por la masa de conocimientos existentes entre importantes sectores sociales (ingenieros, médicos, técnicos y también artistas y pensadores). Se ha producido un desenfoque en nuestro sistema educativo: se enseña la historia de la literatura o de la filosofía y nunca -salvo excepciones como la de Newton o Einstein- se enseña la historia del conocimiento científico y tecnológico, tan decisivo. También se repite hasta la saciedad ese doloroso porcentaje de personas afectadas por el "fracaso escolar", sin resaltar la extraordinaria mayoría de jóvenes (algo inédito en la historia) que aprenden y que salen de nuestras aulas con mejores capacidades que hace ochenta años.El voto de estas personas que catalogamos como intelectuales no vale más que el de un fontanero o un ama de casa. Afortunadamente. Por otra parte, también hay que incluir como intelectuales a esos miles de políticos que, desde cada pueblo o cada organismo, gracias a funcionarios eficaces (aunque haya clamorosos casos de corrupción, debidamente aireados y juzgados), encauzan soluciones cotidianas para la vida ciudadana. No es provocación incluirlos sociológicamente entre los intelectuales. Nos representan y les hemos encomendado nada menos que la organización de nuestra sociedad y de nuestra convivencia. Por eso no sólo debemos criticarlos, sino que podemos quitarlos del gobierno. Ahí radica la grandeza de la democracia. Que ningún campo está reservado en exclusiva a los expertos. Que el catedrático de griego o el filósofo no tienen el monopolio para opinar y decidir sobre la educación, ni el economista sobre los impuestos, etcétera. Lo contrario es la tecnocracia, o esa dictadura de los filósofos a la que aspiraba Platón: ¿habrá que recordar las derivas tiránicas de recetas intelectuales ajenas a la voluntad ciudadana? El intelectual que se atribuye el derecho a dirigir la sociedad suele elevar sus tribulaciones personales al rango de conflictos sociales y, con demasiada frecuencia, se siente por encima de las masas (¡esas masas, ay, que tanto perturban desde don José Ortega y Gasset!).Se olvida que en las democracias, gracias a su naturaleza electiva, la "clase política" refleja las capacidades, intereses y aspiraciones de la media ciudadana. Se mueve entre incertidumbres, como cualquiera de nosotros. ¿O acaso preferimos que los políticos enarbolen dogmas incuestionables? Justamente la democracia es un sistema deliberativo donde se "parlamenta" y no se excluye ninguna voz. Por eso es tan importante impulsar la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Y por eso es tan necesario que los intelectuales (en sentido amplio o restringido) se sacudan ciertos hábitos de egolatría. Nunca para doblar las rodillas ante el poder. Al contrario, para crear más libertad e iluminar la complejidad de nuestra realidad. No valen recetas personales, sino argumentos razonados para discernir retos y soluciones. Más que volver al plan de estudios de hace casi un siglo, hay que pensar en las exigencias educativas de sociedades tan cambiantes como heterogéneas. Quizá un buen inicio sería debatir los contenidos de las humanidades, para abrir el concepto de cultura a las experiencias científicas y tecnológicas que nos dan nuevos horizontes de vida.Juan Sisinio Pérez Garzón es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Castilla-La Mancha.  

 

21/04/2007 23:09 Autor: montborg. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

28/04/2007

TRIBUTO AL TEATRO ESCOLAR

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Este año, el Teatro del IES Avempace, dirigido por el valleinclanesco Simeón Martín, se ha atrevido con  Valle y ha puesto en pie Luces de Bohemia. Para cualquier conocedor de la literatura española no es un secreto la importancia, y la dificultad, del teatro de Valle Inclán. No solamente me refiero a la técnica teatral, sino a la comprensión de la idea, o de las ideas del autor sobre su contemporaneidad. En el callejón del Gato se ve ¿deformada? la historia de España; en el callejón del Gato, y por las calles de Madrid, deambulan los esperpentos, unos ácidos, otros tiernos, otros definitivamente despreciables. Destaca la dureza del discurso de Valle en la boca de Max y el preso: hay que destruir la ciudad semítica, refiriéndose expresamente a Barcelona. A la altura de los años 20 no había otra solución pues la herencia del capital era demasiado pesada para la mayoría de los españoles. Max y Latino de Hispalis deambulan por sus últimas horas, acaso también las últimas de una manera de entender España, y nos muestran descarnadamente las contradicciones de una sociedad, pues, que estaba a punto de desaparecer, empujada por las nuevas ideas del siglo. Acaso la impaciencia, o la impotencia, fueran más rápidas. Antonio Muñoz y Enrique Cambra han encarnado magníficamente a estos dos personajes que llenan la escena e increpan a un público, nuestras alumnos fundamentalmente, que se siente golpeado por la desfachatez de uno y la tierna dignidad vencida del otro. Esto también es la Escuela; es más, esto solamente se puede hacer en la Escuela. ¿Cuestión de ideas?¿Cuestión de modelos? Que cada uno se mire al espejo y se responda.

Quien quiera ver la obra, lo podrá hacer en el teatro del Mercado de Zaragoza, el lunes 21 de mayo, a las 7, 30 h. Habrá entradas en taquilla, como siempre.

28/04/2007 20:31 Autor: montborg. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.


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