Montborg. Bitácora, weblog o blog de Herminio Lafoz Rabaza
Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2005.
En el maremagnum de cosas, hoy hemos hablado en la tertulia "Avempace" de la, por decir algo, desconcertante actuación de Telecinco en la búsqueda de los ancestros de Carod Rovira. Pero, ¿esto qué es? Una investigación periodística (qué manera de perseguir a los campesinos, qué manera de hacerles decir lo que no quieren decir) modélica de lo que es el periodismo de investigación. Y todo para "demostrar" que el padre de Carod tal vez estuvo enrollado con el franquismo, después de ser republicano. Pero ¿cuántos políticos de la derercha estuvieron enrollados con Franco? ¿Esto no lo investigan? ¿Y si el padre de Carod resulta que fue franquista (dicho sea de paso, como mi padre), queda invalidado él para hacer política de izquierda? No olvidemos que el objetivo Carod es un paso para el objetivo ZP. Cuanta mierda. Los medios se fascistizan. Ahora que TV1 es el jardín de los sociatas, los fascistas huyen a Telecinco. Vaya. O estamos atentos y nos movilizamos, o esto va muy mal.
Hace muchos años, tantos que no me acuerdo si era 1967 o 1968, alguien (que luego supe que era Antonio Borderías) nos encargó poner música a unos versos porque iba a haber un recital. Eran los tiempos en que se llevaba esto, luego sería más normal con Paco Ibáñez. Nosotros éramos el grupo "Los Juglares" que habíamos formado en el colegio (Charly Bonafonte, Antonio Cano, tal vez Fernando Presa, y yo). Pusimos música a unos cuantos poemas y los cantamos (creo que el recital fue prohibido) luego en varios recitales. Resulta que eran versos de José Hierro, del que no tenía ni idea que existía. Me impresionó mucho. Era casi pasar de Bécquer al infinito.Uno de los que musicamos y que recuerdo era:
Por qué te olvidas, y por qué te alejas
del instante que hiere con su lanza.
Por qué te ciñes de desesperanza
si eres muy joven, y las cosas viejas
Las orillas que cruzas las reflejas;
pero tu soledad de río avanza.
Bendita forma que en tus aguas danza
y que en olvido para siempre dejas
Por qué vas ciego, rompes, quemas, pisas,
ignoras cielos, manos, piedras, risas.
Por qué imaginas que tu luz se apaga.
Por qué no apresas el dolofr errante.
Por qué no perpetúas el instante
antes de que en tus manos se deshaga.
(De Alegría, 1947)
Estoy bastante harto de la pantomima con la muerte del Papa. No hay forma de que se nos tenga respeto a los que no nos identificamos necesariamente con el personaje. Paz para la persona. Pero que no se nos imponga de esta manera tan brutal el rito, la liturgia y todo lo demás. ¿Dónde está el laicismo?
Poco a poco, al menos en la radio, se van mostrando los que consideran una demasía y un atropello la marea religiosa que nos están endilgando los medios de comunicación. Son pocos, pero significativos y te hacen pensar que no eres un ser raro. Para romper tanta monotonía, yo vuelvo a la poesía. Me gusta repasar aquí a mis poetas (no chinos, como diría Miguel Labordeta) preferidos; también los que en un momento determinado han significado esa palabra que yo no podría decir mejor. A Miquel Martí i Pol lo recordaré siempre en un escenario, en su silla de ruedas, escuchando la canción que interpretaba para él Lluis Llach. Me viene a la memoria esa cara bondadosa que pronto diluiría la muerte. De él, de su libro Temps d'interluni, este poema:SI TORNES
Repetiré el teu nom i el meu també.
Me'ls diré en veu molt baixa, com un prec
o, tal volta, un conjur.
De sobte et sento
molt a prop i el temor m'immobilitza
¿Ets dins meu?¿Et perdré, potser, si em moc?
Em tanca els ulls un calfred i et contemplo
com a través dels vidres enllorats
d'una finestra.
Pren-me tot, si tornes.
Comienza una semana complicada. Las rutinas aniversarieras se han impuesto defintivamente al devenir histórico. Un signo más del abandono de los historiadores de la realidad. Sólo se historia lo que es aniversario de (ejemplo verbigratia, este año hace 75 años del levantamiento de Jaca, pues ¡venga libros, artículos y baratijas sobre la sublevación de Jaca!. Bueno, pues nos aproximamos a la fecha fatal en la que cada año se publican, y se presentan, más libros del año, en torno a Cervantes, o aquí a San Jorge, fiesta nazional¡uf! Hoy estábamos convocados a una conferencia de Lidia Falcón, dentro de unas jornadas de Género y educación, y también se presentaba un DVD sobre el Quijote y también se abría una exposición de pintura de nuestro compañero Rubén Enciso y... Y el 14 se representa El fragor del agua, de Giménez Corbatón y el lunes presentará Antón Castro El sembrador de prodigios...
No sé si daremos a basto a asistirnos, a comprarnos y a leernos en este pequeño entorno que formamos. Para reconfortar nuestro ánimo ante lo inminente, volvamos al refugio de la poesía. Esta vez es mía:
¿Será que la tierra
dormida en ese sueño
de tumbas, ha olvidado
ya el otoño?
Mariposean las gotas de lluvia
sobre las últimas flores
y el otoño se nos va de puntillas.
Aunque dije lo que dije sobre los libros, es cierto que estos días son apropiados para sacar el escaparate: entre San Jorge y junio, con la Feria del Libro se producen gran parte de las ventas del año. Yo quiero comentar algunas cosas de amigos y conocidos que me parecen interesantes y que pasan bastante desapercibidos. En Prensas Universitarias de Zaragoza se han editado dos libros escritos por compañeros y amigos. Ángel Longás publica El lenguaje de la diversidad un interesante libro en el que sigue profundizando en la mezcla, en la profundidad del mestizaje. Eudaldo (Lalo) Casanova y Mª Ángeles Larumbe han construido un interesante ensayo: La serpiente vencida Sobre los orígenes de la misoginia en lo sobrenatural. Lo denominan "trabajo de arqueología cultural" que se propone indagar en los orígenes de la imagen simbólica.
La colección "Amarga memoria", que creé para el Departamento de Educación, Cultura y Deporte de la DGA, ha editado solo dos títulos antes de que me invitaran a dejar mi puesto, pero quiero dejar aquí constancia del interés que tienen estos títulos, en sí y hacia dónde apuntan, y del esfuerzo de sus autores y otras personas que están alrededor. El primer libro se titula La guerra de los abuelos y su autora es Luisa Marco Sola, joven licenciada en historia que pone en valor un material resultado de encuestas escolares sobre la guerra civil española, realizadas en el IES Ramón y Cajal de Huesca. Aparte del interés de la memoria recuperada, quiero señalar la importancia del capítulo I, titulado La Historia total, donde Enrique Satué escribe de los entresijos de la labor de profesor. Me parece doblemente interesante dada la escasez de escritos y reflexiones sobre el oficio de enseñar. El segundo libro, Los años del silencio está escrito por Carmen Angás Baches que recoge una de tantas historias de la guerra civil, real, aunque por expreso deseo de los protagonistas no aparecen sus nombres auténticos, lo que permite a Carmen algunas licencias literarias. Me parece una hermosa contribución a la recuperación de la memoria. Además, tiene una introducción de Carmen Sender.
Para acabar por hoy, recordar que el día 28 de abril, en el Centro de Formación de la UGT "Arsenio Jimeno", presentaremos el último libro editado por la Fundación "Bernardo Aladrén" 50 años del PSOE en Teruel. Escritos y comentados por uno de sus fundadores, las memorias de Pascual Noguera.
Bueno, esto es todo por ahora. Espero que si esto lo lee alguien, se acerque a estos títulos. Otro día más.
Es inevitable, lo da la fecha. Hoy hace años que se proclamó la II República Española. Y es curioso cómo el tiempo no lo ha borrado, antes bien, en Aragón al menos, cada vez hay más Círculos Republicanos y más fervor entre los jóvenes por la República. He recibido correos de felicitación y he felicitado; me he puesto un pin (de la época) en la solapa y he escuchado en la SER al presidente Zapatero que decía que no se había extinguido el bello sueño interrumpido de los que la trajeron y cuya final tan trágico, tan anticipado, ha pesado y pesa sobre nosotros. Aquellos somos nosotros (esto ya es mío), de la misma manera que nosotros ya somos los que la taerán, aunque no vivamos físicamente para verla.
Hoy presenta José Ramón su reedición de ese hermoso libro que es El fragor del agua; espero acompañarle y así será mejor este día.
Finalmente, cumple años Carlos Alegre.
Recordaré aquella cancioncilla que oí alguna vez en Barbastro:
La primavera ha venido
del brazo de un capitán
Niñas, repetid conmigo:
¡Viva Fermín Galán!
Un recuerdo para los que creyeron y murieron por ella. Salud y República.
Así pues, nos congregamos en el ámbito cultural del Corte, en medio de las oportunidades: pantalones agujereados, camisas viejas; nos congregamos como miembros de esa secta peculiar y minoritaria que es la de los lectores, a celebrar el (re)nacimiento -luego supimos que nunca se había presentado- del libro de José Ramón Gimenez Corbatón, El fragor del agua. Varios turolenses hábilmente camuflados en la capital se mostraron especialmente para el acto. Nombres, situaciones, peculiaridades: Ángel Gonzalvo, Pedro Luengo... yo mismo. Y también otras especies como los oscenos (pájaros de la noche): los pardos y acines varios; zaragocíes de casta y raigambre: Meleros, Alquézares,Marxtínez, tantos compañeros y compañeras del Elaios. Y me quedé conmovido con ese personaje tan importante y que aparece y desaparece (o igual soy yo el que va y no va) y que se llama José Luis Ledesma, con el cual hablé sobre el fenómeno de la cultura, de los libros de historia, de la distribución (ese nudo gordiano que nadie desata por desidia). En fin, y por fín, una mesa con el autor, José Luis Rodríguez, Toni Losantos y el editor, Chusé Aragués. Importante, seria, sobria, literaria, medida, incluso diría esculpida, la presentación de José Luis Rodríguez, que a mí particularmente me supo a poco y espero leerla entera próximamente en esa revista que se llama Riff-Raff. Toni estuvo próximo, hablando de la figura del hombre en taparrabos, dejándose conducir en sus excursiones hacia el interior de sí mismo. Finalmente
llegamos a ese lugar en que los autores nos hablan de los viajes adentro de sí mismos para desentrañar la tristeza de las infancias, las preguntas sin contestar y las madres, ¡ay esas madres de Teruel, de Gúdar, del Maestrazgo!, eternamente cavilosas repasando con manos de terciopelo nuestros pantalones infantiles con culera. Toni nos dijo que su madre llora siempre que va a su pueblo, cuando atisba esas trochas, esas paredes de piedra seca que costó tantos siglos levantar. La mía también. Cuando yo era pequeño e iba a Cantavieja, siempre creí que mis antepasados de allá eran de una raza de titanes porque habían pasado muchas generaciones levantando pacientemente aquellas murallas interminables. Hoy las madres lloran, las nuestras, y nosotros deberíamos llorar también. Pero en el autor del fragor no hay sensiblería sino exacto escoplo del lenguaje. Y como fino turolense, ahorrando: pin, pan, dos golpes y la literatura hecha sonido y aroma. Leído por él mismo, mejor. Amo esa voz que, como si fuera una dalla, nos hace sentir la caricia, el erotismo de un brigadista anónimo y una mujer (pienso yo), resuelta en lunas, amándose en el fin del mundo, en la nada y en las cenizas, en los escombros en que se ha convertido todo, menos ese rebozo de papel donde José Ramón escribe y describe el pasar del agua, el lento pasar del agua. Ya, sólo agua.
Ayer estuve en Monzón. Me invitaron las Juventudes Socialistas, que se constituían como tales, a un acto que se denominaba republicano. Después de algunas peripecias memorables, logré llegar sin novedad a Monzón, y a las 19 horas, más o menos, comenzó el acto. Intervino en primer lugar José María Becana, Scretario Provincial del PSOE. Luego, la diputada Tere Grasa, que nos fue presentando a los llamados "ponentes". Habló primero Antonio Garcés, compañero de Curso en la Facultad que todos estos años ha sido profesor en el IES Mor de Fuentes de esa localidad, y que ahora dejará para incorporarse al IES Sierra de Guara, de Huesca. Habló de las libertades republicanas, con acierto y conocimiento del tema. Después fui yo. Intervine sobre la figura del maestro y su importancia para la República. Me salió una actuación bastante caliente, más política que histórica pero es que pensé que había que caldear el ambiente. Luego, una compañera de la UNED, que había sido concejala del PSOE en la pasada legislatura, que nos endosó una lección politológica sobre Monarquía y República. Partía de que la República fracasó (¡ya estamos!). En fin, si por aquí va la Politología, apaga y vámonos. Desaceleró tanto que tuvimos que intervenir Antonio y yo para volver a poner las cosas en su sitio y de paso encender el fuego de nuevo. Finalmente, el alcalde y secretario general de la Agrupación y el secretario de las nuevas Juventudes, que me pareció un muchacho inteligente y con futuro si no se deja seducir demasiado por los mayores. Volví a casa en tren, al que tuve que esperar un cuarto de hora en un andén oscuro, desabrido, como de novela negra (debo decir que el mismo tren -Estrella de Galicia- me pareció también de novela negra). Me encontré con amigos como Vicenta, siempre tan batalladora y tan dulce y otros nuevos. Un entusiasta del público me saludó y dijo compartir mi idea de la República pero que él iba más allá, más a una República socialista. Su padre, me dijo, estuvo con Fermín Galán en Jaca en el año 30. Y recuperé a un antiguo alumno de Barbastro, Luis Grasa, que me dijo la influencia que ejercí en ellos en aquel (histórico) momento. Quedó en llamarme para subir a Barbastro a hablar de Historia. Me prometió que se reunirían varios de los antiguos chicos. Me hace ilusión. De momento sólo describo lo que pasó. Ya habrá tiempo de entrar en más cosas. Salud y República.
Y hoy, sin más ni más, me ha entrado una incontenible nostalgia; la monotonía del lunes me ha herido en el segundo espacio intercostal derecho y sangro vacío y soledad a borbotones. Nada hay a mano para contener la hemorragia. Intento apretar la herida con una cataplasma de versos de Salinas y de Aresti, de Blas de Otero y de Celaya. Espero, espero no un milagro (no sea que se lo atribuyan a Juan Pablo II) sino una presencia. Sudo. Y me quedo quieto. Tal vez cuando llegue la noche el peligro haya pasado y me restituya de nuevo a la normalidad. Quizá mañana. Tal vez mañana. Mañana.
Durante mi juventud, cuando me dediqué a cantar por todos los colegios de monjas que en el universo han sido, el encuentro con la música de Pete Seeger fue un lujo. Lo introdujo en España Joaquín Díaz que había hecho algún recital con él en América. Pete, militante del PC de los Estados Unidos, formaba parte de un mítico grupo que se había dedicado a viajar por los EE.UU en busca del folklore más auténtico. Era amigo de Goothrie y de Leadbelly. Pete, que tuvo que comparecer ente los tribunales de actividades antiamericanas, jamás dejó de cantar de forma comprometida con lo que creía. Se hizo él mismo su casa a orillas del Hudson y llenó nuestros momentos juveniles (y no tanto) de compromiso cívico, en favor de las libertades, en defensa de los negros. ¿Quién no recuerda su estremecedor ¿Dónde están todas las flores? Le he oido cantar La Internacional con guitarra solamente. Últimamente he oído su voz ya muy afectada por el parkinson. E incluso hace pocos años, venir a cantar a Barcelona de la mano de su nieto. ¿Dónde estará ahora? Necesitaremos de su coraje como necesitamos de la voz de los poetas. Porque frente al fascismo emergente sus ejemplos nos son más necesarios que nunca.
Ayer por la tarde asistí, por invitación de David Corellano, a la conferencia que daba en la DPZ el periodista Miguel Ángel Aguilar. Venía invitado por un grupo de jóvenes que se denomina Enclave Socialista. La conferencia discurrió como el personaje: dio al público lo que esperaba, leña al mono. En fin, yo al menos lo pasé bien. Me parece un tipo inteligente y con buena intuición, aparte de lo que sabe del mundo. Luego fuimos a cenar con él y allí aceptó contestar a todas las preguntas del público que, obviamente discurrieron por caminos de la actualidad: desde el País Vasco, hasta su opinión sobre los medios de comunicación, la derecha, etc. Todo dicho con esa corrosiva ironía que tanto gusta al respetable. Lo luminoso del personaje coloca más en la sombra a los "personajes" locales. Me refiero a los líderes del pensamiento político en nuestra Comunidad. Nadie. La política regional y local es una suerte de disparate continuo, de rifi-rafes sin sustancia, de meteduras de pata, de órdagos y de maximalismos sin contenido político. Da la sensación de que los grupos políticos se están disputando un cordero a dentelladas. Pero luego no hay previsión, programación de largo plazo, planteamientos ideológicos. Hemos conseguido llegar a un encefalograma plano. Aunque no salgo mucho a actos como el de ayer, sigo viendo a las mismas personas y nos seguimos preguntando lo mismo. Personas válidas desaprovechadas porque dan miedo a los mediocres que tienen el "poder". Frente a la agresividad creciente de la derecha solo hay una respuesta: combatir, tener organizaciones engrasadas, preparadas, formar a los jóvenes, estar en la calle, hacer planteamientos firmes a la sociedad, participar. Como no es así, como sólo hay pensamiento débil, estamos en las manos de los lobos. Me pareció, cuando hablé con Miguel Ángel un momento tomando una copa, que en esto coincidíamos y que compartíamos esta desazón. Creo, en este sentido, muy acertada su observación de que da la sensación de que en el PSOE se piensa que cuanto peor mejor, cuantas más burradas dicen en el PP, mejores resultados electorales, en vez de pensar que es mejor cuidar el pensamiento cívico, cortar de raiz estos absurdos enfrentamientos, este clima que existe en la actualidad; en una palabra, se prefieren los resultados electorales antes que la mejora del espíritu cívico. Y esto es una tragedia.
Ayer por las noche, Miguel Ángel Aguilar había vuelto a su cubil. Hoy corren los correos sobre el nuevo Papa: se le compara a Kissinger, al lado oculto de la fuerza, se ven fotos vestido de juventudes hitlerianas. Alguien nos ha prevenido de que vayamos buscando nuestros documentos de limpieza de sangre, pues la Inquisición va a estar vigente...
Ruido continuo. Ruido que no deja pensar ni reflexionar. En la política, en la información, en todos los ámbitos. La consigna es hacer pues mucho ruido para impedir que el personal se concentre y pueda discernir. Ya he hablado de lo difícil que es debatir cuando el liderazgo político lo ostenta un mudo. Desde allá arriba sigue la evolución de los mortales y sólo bajará de su olimpo pequeñico el día 23 de abril. Hablará a los mortales y luego levantará el vuelo de nuevo dejándonos sin más guía ni orientación.
Abramos el melón de las responsabilidades. ¿Quién las pide y a quién? ¿Estamos dispuestos a mantener el principio de que por encima del pueblo nadie? ¿Podremos soportar por más tiempo el que no se piden responsabilidades a los cargos nombrados, porque no interferimos en sus decisiones, aunque cometan barbaridades? ¿Qué control democrático tenemos de los responsables políticos? ¿O es un control autocrático? Así están las cosas.
Y después del 23, viene el 25. Hoy hace 31 años que se escuchó aquella canción de José Afonso, Grandola, vila morena que era el preludio de una revolución que tanto nos cambió también a nosotros. Como en el París de 1968, varios cientos de millones de españoles estuvieron allí. Sin embargo, mientras las símbolos religiosos se recuerdan con fuerza, de las fechas revolucionarias, al cabo de pocos años, nadie se acuerda, no sea que comprometan las biografías recién alicatadas. Habría que estar escribiendo continuamente nuestras memorias para impedir a los impostores que sigan utilizando, que sigan apropiándose de estas pequeñas revoluciones.
Una vez más, la memoria. Ahora resultará, según se oye por la derecha, que la culpa de que los fascistas vuelvan a la calle la tienen todos aquellas que están abriendo "las heridas del pasado". Lo malo que no sólo lo piensan los de derechas.
Entre las muchas notas y noticias de hoy, quiero destacar la reseña de un estudio que ha pasado hasta ahora desapercibido, pero que tiene visos de ser imprescindible para reconstruir la historia de la represión de los docentes españoles tras la guerra civil. Me refiero al estudio de Jaume Claret Miranda sobre la Universidad que fue presentado como tesis doctoral a comienzos de año y que se publicará en castellano con el título de El atroz desmoche, en recuerdo de la frase con que Dionisio Ridruejo definió lo que el franquismo había hecho con la clase intelectual y científica, en la editorial Crítica. Poco a poco vamos cerrando el círculo. No me extraña que no quieran que "abramos las heridas"
Aún no he dicho que este blog se llama Montborg por Rosendo. De cuando compartimos un año inolvidable en Borja, en el Instituto, los dos de profesores. Allí, en algunas noches en casa de Pilar y Simeón, cuando aún me asomaba aterido a la vida, oí su voz, llena, rotunda, recitar sus poemas. Él pensó este nombre, Montborg, para hablar de Borja. Desde entonces me aficioné a leerle, aunque lo que más me guste es escucharle; esto me pasa frecuentemente, que me gusta escuchar, saborear los colores de la voz, los matices de la emoción, los silencios. Es un placer también encontrarnos perdidamente por los bares y cafeterías (así, al menos, fue la última vez) y reirnos, pues tiene una risa rotunda este hombre de Letux cuyo padre llevaba mi mismo apellido (Pedro Tello Lafoz). Y cuando no me lo encuentro pregunto por él a Tomás, que siempre tiene noticias de Rosendo. O escucho la grabación de alguno de sus poemas en la recopilación de versos que hizo Pepe Gastón de los poetas que frecuentaron el Niké. Ahora que las noticias que oigo en la escuchadera acerca de lo que de verdad no ocurre, no me interesan, quiero compartir con los que vean este blog a este poeta inmenso. Ahí va una muestra:
EPÍSTOLA A MIS AMIGOS
A pocos admiré. No se nos da en la vida
elegir los amigos, pues son como esas flores
silvestres que aparecen a destiempo
de lugar y estación. Yo no supe elegir,
pero si, en la medida de mis fidelidades,
acercarme a los fuertes, esos pocos que aún saben
que la sabiduría es fruto de unas horas
pasadas en olor de silencio o al rito
de un fuego en claridad, como se oye la música.
Una especialidad. Un arte que se aprende.
Y retenerlos siempre y reforzar los lazos
que ellos desanudaron desde su intimidad,
y hacer nuestros sus males y cadenas,
sin exigir a cambio otro don que la luz
bordada por sus frentes laboriosas.
También la inteligencia tiene su corazón
contra lo que parece, o la potencia anímica
que salva otras potencias más discordes.
Recuerdo algunos viajes que me hicieron feliz,
como aquel a las cuevas de Turquía
donde arrojé las piedras de todos mis demonios,
o aquel otro a Florencia y su plaza encantada
de estatuas florencientes, o aquella parusía
de unificados dobles, bajo el cielo de Río,
en pródiga taberna. Siempre será un milagro
saber que en esos cambios de amistad se afianza
un sentido común que aplaza otros sentidos.
Pero el viaje mejor y más profundo,
el viaje más arcano, el que nos reconcilia
con la vida y el mundo, lo he vivido en la casa
de unos pocos amigos, frente a la noche hermética.
A la luz de las lámparas.
(De su libro Confesiones en vísperas de domingo, editado por el IES José Manuel Blecua en 1996)
Ayer, como estaba anunciado, en el Centro de Formación "Arsenio Jimeno", sede de la Fundación "Bernardo Aladrén", presentamos el último libro, el número 4, que ya habíamos presentado en Teruel y Alcañiz (Se trata de 50 años del PSOE en Teruel. Escritos y comentados por unos de sus fundadores, de Pascual Noguera). Nuevamente vino Jorge Noguera, con su familia, a dar testimonio de la memoria de su padre. Pilar de la Vega, nuestra vicepresidenta, presentó el acto a falta de Jesús Membrado, que perdió el tren. Estuvo valiente, comentando la decepción que tenemos en la Fundación por no haber recibido respuesta de las Cortes a nuestra petición hecha en la Comisión de Peticiones y Derechos Humanos para restaurar la memoria de los represaliados por la guerra civil y el franquismo, nada menos que en diciembre de 2003. Hablé yo y cerró el acto el secretario general de la UGT, Julián Lóriz. Acto entrañable y minoritario, como es normal. Luego, un vino, la amable conversación, las presentaciones, los encargos (tengo uno para hablar el día 26 a los maestros jubilados)y el viaje a casa con Javier Gil, pasando por el Heraldo para ver a Antón Castro.
Hoy, además, me gustaría dejar dos frases, a modo de reflexión. Una es de Günter Grass, del Diario de un caracol : "Soy socialdemócrata, porque el socialismo sin democracia no me importa nada y porque una democracia que no es social no es democracia. Una frase tan reseca como inflexible. Nada para entusiasmar y tirar gorras al aire. Nada que agrande las pupilas. Por eso sólo espero éxitos parciales. No tengo nada mejor, aunque sé de cosas mejores y me gustaría tenerlas". Bueno, siempre el deseo de autojustificación. Pero la verdad es que ahora, a estas alturas, casi tiene otro componente, más sereno, más firme. Hay que detener la ruleta alguna vez.
Por otro lado, Eugenio de Andrade dice: "No soy un hombre de partido, me niego a pensar por cuaderno de encargos, como decía Pessoa. La izquierda a la que pertenezco rechazará siempre la iniquidad y todas las formas de represión: tendrá en cuenta las nuevas realidades, no sólo del hombre con el hombre, sino también del hombre con las cosas; redistribuirá con mano justa no sólo los bienes de la Tierra, sino también las verdades y los poderes. La izquierda a la que pertenezco sabrá que una de esas verdades es el cuerpo, que uno de esos poders es el deseo. Y nunca olvidará que el hombre tiene derecho al placer".
Bueno, buen material para rumiar estos días de pausa.